El investigador César Herrera cuestiona el modelo actual de enseñanza y propone una transformación radical: pasar de instituciones que solo emiten diplomas a «universidades interfaz».
COMODORO RIVADAVIA. — En un contexto de crisis profunda, el debate sobre el rol de la universidad pública ha tomado un nuevo matiz. El economista y docente César Herrera advierte que el sistema corre el riesgo de convertirse en una simple «fábrica de títulos», una estructura del siglo XIX que procesa estudiantes para un mercado laboral y un mundo social que ya no existen.
Según Herrera, la universidad no puede seguir funcionando como una línea de montaje desconectada de la realidad. El desafío no es solo defender el presupuesto para seguir emitiendo diplomas, sino reinventar el propósito de la institución para que sea relevante en un mundo en constante «reinicio».

