La inflación volvió a pisar fuerte en marzo y metió un 3,4%, según el INDEC. ¿La mala? No solo subió respecto a febrero: ya van siete meses seguidos arriba del 2% y el famoso “3%” empieza a parecer piso… no techo.
En criollo: los precios no aflojan.
Los golpes más fuertes se sintieron en Educación (12,1%) —clásico de marzo pero esta vez más picante— y Transporte (4,1%), donde el combustible metió presión.
Y sí, la carne otra vez dijo presente: subas arriba del 5% en todo el país y cortes que se dispararon más del 10%.
Desde el Gobierno, Luis Caputo explicó que el salto tiene que ver con el contexto internacional y el precio del petróleo. Igual, prometió que desde abril arranca la desaceleración.
Por su parte, Javier Milei fue directo: “El dato no nos gusta y es malo”. Aunque, fiel a su estilo, tiró optimismo para adelante.
Mientras tanto, en la Patagonia el impacto fue un poco menor (2,5%), pero la sensación es la misma: ir al súper sigue doliendo.

