Sucedió este jueves a la mañana a la vuelta del Easy. Dos menores tuvieron que ser atendidos por los médicos tras el terrible impacto, provocado aparentemente por el maldito encandilamiento.
Arrancó el jueves con toda la adrenalina, pero de la peor manera. En plenas horas de la mañana, la avenida Ducós se convirtió en el escenario de un choque espectacular justo en la zona que queda atrás del Easy. Dos camionetas enormes quedaron metidas en un reventón que, por suerte, no pasó a mayores, aunque dejó a dos chicos con el susto de sus vidas.
Los protagonistas del tremendo impacto fueron una Chevrolet Trailblazer y una Ford EcoSport. Según contaron los que estaban ahí, una de las camionetas estaba re piola frenada en el semáforo esperando la luz verde cuando la EcoSport se la dio de lleno desde atrás. El bombazo fue tan fuerte que la EcoSport se llevó la peor parte: quedó con la trompa destruida, el capó doblado y el radiador reventado tirando líquido por todos lados. La Trailblazer, en cambio, la sacó bastante barata y solo tuvo unos rayones menores.
El sol: el enemigo menos pensado
En la EcoSport viajaba un combo familiar: tres adultos y dos menores. Al toque del choque, la ambulancia del servicio de emergencias 107 cayó al lugar para ver cómo estaban todos. Los médicos revisaron a los chicos en el mismo asfalto para quedarse tranquilos de que estuvieran bien y hacer los controles preventivos de rutina. Más allá del sacudón y los nervios, no hubo heridos graves que lamentar.
¿Pero qué fue lo que pasó? Las autoridades tiraron un dato clave: el sol de la mañana. A esa hora, el reflejo pega tan de frente que te deja ciego en un segundo, y todo apunta a que el conductor de la EcoSport quedó recontra encandilado y no vio al otro vehículo parado. Los vecinos de la zona ya se la saben de memoria y aseguran que este sector de la avenida es una trampa mortal cuando amanece. ¡A usar anteojos de sol y a levantar el pie del acelerador!

