Lo que era pura adrenalina terminó de la peor manera. Un accidente en plena fecha del Rally Sudamericano en Córdoba dejó una víctima fatal, heridos y la competencia cancelada de una.
Todo pasó en el tramo Giulio Cesare, en Mina Clavero. Un auto mordió mal una curva, se fue al pasto, empezó a dar tumbos y terminó donde nunca tiene que terminar: arriba de la gente.
El saldo es durísimo: un pibe de 25 años murió tras sufrir heridas gravísimas. Además, una mujer terminó con una fractura de tobillo y otra persona con lesiones leves. Los pilotos, increíblemente, salieron ilesos.
Apenas pasó el desastre, se activaron los protocolos y bajaron la persiana del rally sin dudarlo. Fin de la historia… al menos en lo deportivo.
Pero hay algo que vuelve cada vez que pasa esto: el debate incómodo. Porque en el rally, muchas veces, el espectáculo se vive demasiado cerca. Y cuando algo falla, no hay margen.
La organización expresó su pesar y ahora se investiga qué pasó exactamente. Mientras tanto, queda una certeza: la línea entre show y tragedia, otra vez, fue demasiado fina.
Fuente: NA

