Todo arrancó con una amenaza pesada en una escuela de Rancul, en la provincia de La Pampa y terminó con la Policía encontrando un arsenal en la casa del padre del alumno.
El protagonista: un chico de 13 años que lanzó mensajes diciendo que iba a atacar a docentes y directivos. La cosa no quedó en palabras: la Justicia activó rápido y ordenó allanamientos.
¿El resultado? Armas de fuego, municiones y hasta visores especiales. Algunas sin papeles y otras con permisos vencidos. O sea, todo mal.
Ahora la investigación apunta a dos frentes: por un lado, la amenaza del menor (y qué tan real era), y por otro, la situación legal del armamento encontrado.
En paralelo, le secuestraron el celular y la compu para ver qué hay detrás: si fue parte de un “reto viral” o algo más serio.
Mientras tanto, el caso vuelve a poner sobre la mesa un tema que viene creciendo: amenazas en escuelas que arrancan como “joda” y terminan prendiendo todas las alarmas.

