Un ladrón quiso hacer una salida rápida por barrio Quirno Costa en Comodoro Rivadavia, pero el plan le salió más torcido que antena con viento patagónico. Entró a una vivienda, robó herramientas y escapó, aunque el dueño de la casa lo vio justo a tiempo. Con ayuda de un vecino, salió corriendo detrás del sospechoso y lograron reducirlo antes de que llegara la Policía.
El robo duró menos que batería de celular viejo
Todo ocurrió el viernes por la noche, cerca de las 21:30, en una vivienda ubicada sobre calle San Francisco de Asís al 1500, en el barrio Quirno Costa.
Según informaron fuentes policiales, un hombre de 28 años identificado como R.A.J. ingresó al patio delantero de la casa y comenzó a llevarse distintas herramientas. El clásico “entro rápido y nadie me ve” que en Comodoro suele durar poco cuando los vecinos están atentos mirando por la ventana.
Pero esta vez el propietario del domicilio, un hombre de 71 años, alcanzó a notar el movimiento extraño. Y ahí la secuencia cambió completamente.
El damnificado salió inmediatamente detrás del sospechoso mientras el ladrón intentaba escapar con el botín. Porque sí, en teoría era una fuga sencilla… salvo por el pequeño detalle de que el dueño salió a perseguirlo.
Vecinos de Comodoro: cuando el grupo de WhatsApp cobra vida
La situación terminó de darse vuelta cuando un vecino se sumó a la persecución. Entre ambos lograron interceptar al sospechoso a pocos metros de la vivienda, sobre calle Ángel Velaz al 1700.
Ahí lo redujeron hasta que llegó personal de la Seccional Cuarta, que había sido alertado por el intento de robo.
Y la verdad sea dicha: la imagen parece salida de una mezcla rara entre “Rápido y Furioso versión barrial” y reunión de consorcio con adrenalina.
Cuando los efectivos arribaron al lugar encontraron a las dos personas reteniendo al hombre señalado como autor del ilícito. No hubo persecución cinematográfica ni operativo con drones; fue más bien un “vení para acá maestro” edición Quirno Costa.
Qué herramientas había robado
Las autoridades constataron que el sospechoso había alcanzado a sustraer varias herramientas del domicilio:
- Un taladro
- Una caladora
- Dos lijadoras
Todos los elementos fueron recuperados y restituidos posteriormente al propietario.
Y cualquiera que haya tenido que comprar herramientas últimamente sabe que el susto no era menor. Hoy un taladro sale casi lo mismo que un alquiler corto en algunas ciudades. Básicamente, llevarse herramientas en 2026 es como escapar con lingotes de oro pero en versión ferretería.
