En Comodoro no hay lugar para la improvisación cuando el suelo empieza a avisar. Este jueves por la mañana se concretó la reubicación del centro de evacuación que funcionaba en el Club Talleres hacia la Escuela Provincial N° 757, Hipólito Yrigoyen. La decisión no fue estética ni cómoda: fue necesaria. Un nuevo desplazamiento de suelo en Santa Lucía obligó a mover todo el dispositivo para garantizar la seguridad de los damnificados.
Nada de vueltas largas. Se detectó actividad en el terreno y el operativo cambió de base. Así de simple. Así de urgente.
Centro de evacuación en movimiento: la alerta no da tregua
El secretario de Control Urbano y Operativo, Miguel Gómez, explicó que en las primeras horas del día se detectó una nueva elevación muy marcada en la cancha de golf de Santa Lucía. Traducido a lenguaje llano: el cerro volvió a moverse y no de manera sutil.
Ante esta situación, se dio intervención inmediata al personal especializado de la Comisión Técnica Científica, que viene monitoreando la zona. El equipo realizó un recorrido y confirmó que el sector estaba registrando actividad, lo que encendió todas las alarmas.
Con ese panorama, la cadena de decisiones fue rápida: se informó al intendente y se dispuso, como medida precautoria, evacuar a todo el personal municipal y del club.
Cuando el suelo habla, se evacúa (y punto)
Gómez fue claro al explicar el porqué de la mudanza. No solo la cancha de golf mostraba signos preocupantes: la calle Cerro Pan de Azúcar también evidenciaba movimiento. Demasiadas señales juntas como para mirar para otro lado.
La evacuación incluyó tanto al personal municipal como a quienes se encontraban en el Club Talleres. No hubo margen para el “esperemos un rato más”. En estos contextos, el manual es uno solo: prevenir antes que lamentar.
Así, el centro de evacuación dejó el club y pasó a una institución educativa que ofrece mejores condiciones de seguridad frente al nuevo escenario.
Del club a la escuela: agradecimientos y trabajo en equipo
Desde el Municipio no dejaron pasar un detalle clave. El secretario de Desarrollo Humano y Familia, Ángel Rivas, agradeció públicamente —en nombre del intendente— a los integrantes del Club Talleres por la predisposición y el compromiso demostrados desde el primer momento.
Las instalaciones del club estuvieron a disposición desde el inicio, colaborando tanto con la Municipalidad como con los vecinos afectados por el deslizamiento del Hermitte. En criollo: pusieron el hombro cuando hizo falta, sin especular.
Ahora, el foco está puesto en el nuevo espacio.
El Hipólito Yrigoyen, nuevo centro de operaciones
Rivas explicó que se está articulando con el Ministerio de Educación para poner en marcha el dispositivo en el Colegio Hipólito Yrigoyen. Los equipos trabajan contra reloj para habilitar de manera urgente este centro de operaciones.
El objetivo es claro y no admite distracciones: continuar con el acompañamiento a las familias evacuadas y sostener los protocolos para el retiro de pertenencias. No es solo dar un techo; es garantizar contención, organización y presencia del Estado.
En situaciones así, cada hora cuenta. Y cada espacio seguro suma.
Seguridad 24/7: barrios protegidos, bienes resguardados
Mientras el centro de evacuación cambia de lugar, la seguridad en los barrios afectados se mantiene activa. Miguel Gómez fue enfático al llevar tranquilidad a los vecinos que debieron dejar sus viviendas.
Aunque el Club Talleres queda cerrado y deshabitado, los baños químicos permanecerán en el lugar, ya que allí se sostiene un puesto policial. La consigna es clara: seguridad las 24 horas.

