Un joven de 34 años enfrenta un juicio oral y público en Sarmiento por tenencia ilegal de un arma calibre .22. Con pruebas ya expuestas y alegatos finales sobre la mesa, el caso entra en modo definición: el juez dará a conocer el veredicto el 22 de abril. ¿Culpable o absuelto? Se viene el capítulo final.
El juicio por arma ilegal contra B.E.N (34) ya pasó por su tramo más intenso: la producción de pruebas y los alegatos finales. Ahora, todo queda en manos del juez penal Mauro Soza, que anunció que el veredicto se conocerá el miércoles 22 de abril.
Las audiencias se desarrollan en la sala n°1 de la oficina judicial. Ahí, entre expedientes, testimonios y tensión, se define si hubo delito o no.
El cargo es claro: tenencia de arma de fuego de uso civil sin autorización legal. Nada de grises en la tipificación, pero sí mucha discusión sobre qué pasó realmente.
La acusación: allanamiento y hallazgo clave
Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, el hecho se remonta al 18 de noviembre de 2023. Todo arrancó con una investigación por un robo que derivó en un allanamiento en una vivienda del barrio Progreso, sobre calle Segundo Loncopán.
En ese operativo, los policías encontraron:
- Un arma larga calibre .22
- Nueve cartuchos de bala
Con ese hallazgo, se construyó la hipótesis fiscal: el acusado tenía en su poder un arma sin autorización.
Durante el inicio del juicio, la procuradora Luciana Coppini, junto al funcionario Alexis Ubilla y la abogada Maira Ritter, plantearon que con testimonios y prueba documental iban a demostrar la responsabilidad del imputado.
El mensaje fue directo: hay elementos suficientes para sostener la acusación.
Juicio por arma ilegal: la defensa contraataca
Del otro lado, la defensa pública no compró esa versión ni un poco. Los abogados Rosa Sánchez y Denis Kruger fueron al hueso: sostuvieron que la fiscalía no puede probar ni la materialidad del hecho ni la autoría.
Traducción: no alcanza con decir que el arma estaba ahí. Hay que demostrar quién la tenía y en qué condiciones.
La estrategia fue clara desde el inicio: apuntar a debilitar la investigación y sembrar dudas razonables.
Testigos, documentos y la palabra del acusado
Durante el juicio por arma ilegal, se escucharon cuatro testigos y se incorporó prueba documental. Todo parte del combo clásico en este tipo de procesos.
Pero uno de los momentos más fuertes fue cuando el propio acusado decidió declarar.
Ahí, B.E.N sostuvo que la investigación fue inadecuada y que la acusación en su contra es injusta. Una jugada que no todos hacen, pero que busca influir directamente en la mirada del juez.
Porque al final del día, en estos casos, no solo pesan las pruebas: también cómo se construye el relato.
Veredicto en camino: lo que se juega
Con los alegatos ya presentados, el juicio entra en pausa… pero de esas que generan más ansiedad que movimiento.
El 22 de abril, el juez Mauro Soza va a definir si el acusado es culpable o no. Sin vueltas.
Lo que está en juego:
- La responsabilidad penal del imputado
- La validez de la investigación policial
- La solidez de las pruebas presentadas
No es un caso mediático gigante, pero sí refleja algo que pasa más seguido de lo que parece: procedimientos que terminan en causas judiciales donde cada detalle cuenta.
