La Escuela N°731 “Gran Malvina”, ubicada en el barrio Pietrobelli, se encuentra bajo protocolo luego de que se encontrarán una serie de amenazas de tiroteos, como ya había sucedido en otros establecimientos de Comodoro Rivadavia y decidió salir a cortar por lo sano. Tras la aparición de mensajes amenazantes en distintos sectores del edificio, la dirección decidió implementar controles más estrictos, entre ellos un pedido claro: que los estudiantes asistan con útiles visibles o en mochilas transparentes.
El primer episodio se detectó el lunes por la mañana en los baños de varones, y horas más tarde se repitió en el turno tarde, esta vez en el sector de mujeres. Desde ese momento, el tema dejó de ser “una travesura” y pasó a tratarse como lo que es: un hecho grave.
“Actuamos según el protocolo de Supervisión, hicimos la denuncia y ya intervienen la Policía y la Brigada de Investigaciones”, explicó la directora, Mariana Pérez. En paralelo, se están revisando las cámaras de seguridad del establecimiento. Incluso, una de ellas ya fue secuestrada para peritajes judiciales, con el objetivo de identificar movimientos sospechosos.
Mientras tanto, puertas adentro se ajustaron varias tuercas. El ingreso a los baños durante los recreos ahora será controlado, y quienes no tengan mochilas transparentes deberán dejar sus pertenencias en dirección. La idea es evitar cualquier situación que pueda escalar.
Desde la institución también apuntan a un fenómeno que viene creciendo: los llamados “retos virales”. “Esto no es una broma, es un delito”, remarcó Pérez, dejando en claro que no habrá margen para minimizar lo ocurrido.
La directora también hizo un llamado directo a las familias: pidió mayor control sobre lo que consumen los chicos en redes sociales y acompañamiento en este tipo de situaciones. “No puede haber impunidad. Si encontramos a los responsables, habrá sanciones”, advirtió.
Fuente: El Comodorense

