El episodio arrancó con una escena bastante clásica: patrullaje nocturno, calles medio vacías y un auto que claramente no estaba circulando como corresponde. El Volkswagen Gol en cuestión hacía maniobras peligrosas, de esas que te hacen pensar “este no llega muy lejos”.
Los efectivos de la Seccional Tercera intentaron frenarlo con balizas, pero el conductor decidió ignorar olímpicamente la orden. Error número uno. Porque en Comodoro, a las 3:40 de la mañana, manejar así es básicamente levantar la mano y decir “revísenme”.
La persecución fue breve. La patrulla lo interceptó en la intersección de avenida Canadá y Roca. Hasta ahí, podría haber sido un control más. Pero cuando empezaron a mirar de cerca, la historia cambió de género: de rutina policial a capítulo de serie policial barata.
Patentes cambiadas: más trucho que billete de tres pesos
Al revisar el vehículo, los agentes detectaron algo que no cerraba: la chapa patente no coincidía con el dominio real. Clásico intento de disfrazar el auto, pero bastante flojo de papeles (literal).
La verificación más fina llegó con el grabado en los cristales. Ahí no hay Photoshop que valga. Resultado: el auto tenía pedido de secuestro vigente desde el 6 de abril, tras una denuncia en la Seccional Segunda.
O sea, no solo era un auto robado, sino que además estaba circulando como si nada, con identidad cambiada. Un acting que no convenció a nadie.
Auto robado en Comodoro: documentos falsos y excusas flojas
Cuando le pidieron la documentación, el conductor presentó una cédula y un comprobante de seguro que tampoco correspondían al vehículo. A esta altura, ya era una especie de combo completo: auto robado, patentes adulteradas y papeles truchos.
Como si fuera poco, intentó dar datos falsos sobre su identidad. Error número dos. Porque hoy todo pasa por sistema, y en minutos los efectivos corroboraron la información real a través del Miminseg.
Ahí se terminó el acting. Sin más vueltas, quedó expuesto.
Detención y secuestro: final cantado
Con los datos confirmados, intervino la funcionaria de fiscalía, la Dra. Belén Martini, quien dispuso la detención del hombre por encubrimiento.
Mientras tanto, personal de Criminalística hizo lo suyo:
- Secuestro del vehículo
- Incautación de la documentación apócrifa
- Retiro de las placas metálicas adulteradas
Todo prolijito, como corresponde cuando la cosa ya no tiene vuelta atrás.
Fuente: Diario Crónica
