Una requisa de rutina en la Alcaidía de Comodoro Rivadavia terminó con el secuestro de ocho teléfonos celulares y envoltorios con droga ocultos en distintas celdas del pabellón N°9.
La medida se llevó adelante a partir de una decisión del gobierno provincial de intentar cortar con delitos que, según las investigaciones, siguen organizándose desde el interior de las cárceles: estafas virtuales, amenazas, aprietes y extorsiones que muchas veces arrancan con un simple llamado o mensaje desde un celular escondido entre colchones, frazadas o hasta dentro de paredes improvisadas.


