El «Mens sana» derrotó 81-71 a Independiente de Oliva en un colmado Socios Fundadores. Con un Marcos Chacón intratable (22 puntos), el conjunto de Comodoro Rivadavia selló la serie de cuartos de final a su favor y sigue en carrera por el título.
No apto para cardíacos. En un Socios Fundadores que fue una verdadera caldera, Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia rugió fuerte en el definitivo Juego 5, derrotó a Independiente de Oliva por 81 a 71 y liquidó una de las series más emotivas de los cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet.
El elenco patagónico tuvo como gran estandarte ofensivo al juvenil Marcos Chacón, máximo anotador del pleito con 22 unidades. Por el lado de la visita, que vendió muy cara su eliminación, se destacó Nicolás Marcucci con 16 tantos.
Un arranque de rachas y paridad
El juego definitivo comenzó con las tensiones lógicas de un quinto punto. Tras unos minutos iniciales de mutuo estudio, el dueño de casa logró quebrar la paridad con el empuje de Martiniano Dato y la potencia en la pintura de Anyelo Cisneros para distanciarse 12-4. Sin embargo, los cordobeses no tardaron en reaccionar: de la mano de un encendido Marcucci, metieron un parcial demoledor para dar vuelta el marcador (14-15). Sobre el cierre del primer período, la efectividad regresó a las manos de Chacón, permitiéndole al «Verde» clausurar el capítulo inicial cinco arriba: 23-18.
En el segundo cuarto, la tónica se mantuvo. Gimnasia amagó con quebrar el partido temprano y sacó una luz de diez de ventaja (28-18). No obstante, Independiente demostró por qué llegó a esta instancia; con el oficio de Patricio Tabárez, el equipo de Oliva limó la diferencia a una sola posesión (32-29). El tramo final previo al descanso largo se transformó en un golpe por golpe donde Emiliano Toretta y Cisneros le dieron aire a los comodorenses para marcharse a los vestuarios liderando 44-40.
La tormenta cordobesa y la reacción a tiempo
El reinicio del juego tras el entretiempo mostró la peor cara del local y la mejor versión de la visita. Independiente de Oliva salió con una tromba y clavó un terrible parcial de 13-0 (44-53) aprovechando las pérdidas del «Mens sana» y la efectividad en la pintura de Agustín Cáffaro y Fortunato Rolfi.
Cuando el panorama se tornaba oscuro en el Socios Fundadores, llegó la reacción desde el banco. El ingreso del base chileno Sebastián Carrasco revolucionó el ataque de Gimnasia: con un par de bombas perimetrales clave, devolvió la confianza al equipo, metió un parcial de respuesta y le permitió al «Verde» cerrar el tercer cuarto al frente por 62-58.
Sangre fría desde la línea para sellar la clasificación
En los diez minutos finales, la tensión se apoderó del estadio. Gimnasia ganaba por la mínima (64-61) e Independiente amenazaba de contragolpe con las transiciones rápidas de Rolfi.
Sin embargo, en el momento de la verdad, la jerarquía de los dirigidos por el cuerpo técnico patagónico inclinó la balanza. La firmeza defensiva de Bryan Carabalí en el poste bajo y la tremenda efectividad de Marcos Chacón desde la línea de libres le permitieron a Gimnasia estirar la ventaja a la doble dígito en el último minuto de juego. Con el 81-71 definitivo, estalló el Socios Fundadores: Gimnasia se quedó con la serie y ya se codea entre los cuatro mejores del básquet argentino.

