Alrededor de las 3:30 horas, un incendio se desató en la habitación de un niño de apenas 3 años, provocándole heridas de extrema gravedad que hoy lo tienen luchando por su vida en el área de terapia intensiva del hospital local.
El relato del horror
Según la declaración de la madre, el siniestro comenzó mientras la familia dormía en habitaciones separadas. Un fuerte estruendo, similar a una explosión, seguido de una densa columna de humo, alertó a los adultos, quienes al ingresar al cuarto del menor descubrieron que las llamas ya se habían propagado por el lugar.
De acuerdo al primer parte médico informado al Ministerio Público Fiscal, el niño ingresó con el 50% de su cuerpo quemado. Las autoridades se encuentran monitoreando minuto a minuto su evolución, dado que las lesiones son consideradas gravísimas.
La investigación: ¿Un caloventor fallido?
La División de Investigaciones, junto a peritos ígneos de Bomberos, realizó un allanamiento y registro del domicilio el mismo 28 de marzo por la tarde. La diligencia fue solicitada por la fiscalía debido a que la madre, por el estado de shock, no lograba precisar las circunstancias exactas del hecho.
Los primeros informes periciales indican que el fuego habría tenido un origen accidental:
Se detectó la presencia de un aparato caloventor dentro de la habitación.
La hipótesis principal sostiene que el artefacto pudo haber caído sobre un colchón, iniciando la combustión inmediata.
El Ministerio Público Fiscal ha tomado intervención en el caso para determinar las responsabilidades de los adultos presentes en la vivienda al momento del siniestro, mientras se aguardan nuevos informes médicos sobre el estado de salud del pequeño.

