En Comodoro, donde el viento te pega más fuerte que la inflación, dos muchachos decidieron probar suerte en modo “tour etílico gratis”. Según la Policía del Chubut, pasaron por tres locales del centro levantando una Brahma y un par de licores como si fueran degustación. El paseo terminó donde siempre: en la Seccional Primera, sin after y con inventario devuelto.
Si algo caracteriza a Comodoro Rivadavia es que acá nunca falta el viento, el humo del asado del vecino… y, claro, las historias insólitas que te dejan preguntando si vivimos en una sitcom patagónica. Esta vez, el centro de la ciudad se convirtió en escenario de un “minuto a minuto” digno de Crónica TV, pero versión low-cost: dos masculinos en un raid etílico que duró lo que un capítulo de Los Simpsons.
Todo empezó en Ameghino 777, en el local El Punto, donde un comerciante detectó que dos sujetos se habían llevado una cerveza Brahma sin pasar por caja. Hasta ahí, un clásico de manual. Pero como en Comodoro nadie se queda con la intriga, el comerciante decidió seguirlos. Y lo que parecía un hurto simple se transformó en un “operativo mochila” a pulmón.
Mientras tanto, desde Super Belgrano —otro comercio cercano— sonaba la misma alerta: los mismos dos muchachos habían sustraído dos licores. Sí, todo en pleno centro, en plena luz del día, como si fueran protagonistas de un speedrun del GTA con presupuesto cero.
La travesía del dúo birrero
Lo curioso del caso es que el propio comerciante del primer local siguió a los sospechosos en modo detective privado: más comprometido que los vecinos de Twitter cuando hay quilombo. Así fue como avisó que los muchachos habían entrado a un Mini Market, probablemente pensando que la tercera es la vencida. Spoiler: no lo fue.
Ahí intervino finalmente el personal de la Comisaría Seccional Primera, que llegó rápido y redujo a los protagonistas del episodio: M.L., de 26 años, y P.F.N., de 31. Sin resistencia, sin persecución digna de película, sin nada épico para contar. Un final anticlimático, pero funcional.
Los agentes los trasladaron a la dependencia policial, recuperaron los productos y, por disposición del Fiscal de Turno, devolvieron todo a sus respectivos dueños. Caso cerrado, birras devueltas, licores rescatados. Sin daños, sin heridos, sin plot twist.

