En la madrugada de este viernes, las redes sociales de Pablo Lescano se transformaron en un túnel del tiempo. El máximo referente de la cumbia villera publicó un recuerdo que, según sus propias palabras, «le pegó duro en el alma»: su primera visita a Comodoro Rivadavia, mucho antes de llenar estadios y convertirse en la leyenda que es hoy.
Las imágenes muestran a un Lescano adolescente, posando frente a la inmensidad del mar patagónico y junto al vehículo que lo transportaba en sus inicios. En aquel entonces, la travesía se realizaba en un legendario Mercedes Benz 1114, un colectivo que recorría las rutas argentinas a duras penas, desafiando las distancias y el viento de la estepa a tan solo 80 kilómetros por hora.
Aquel viaje a la ciudad petrolera marcó un antes y un después en su carrera. Las postales tomadas en la zona de la costa capturan la esencia de un artista en formación, con la mirada puesta en un horizonte que terminó conquistando. Para los comodorenses, el posteo no pasó desapercibido, generando una oleada de nostalgia entre quienes recordaron aquellos primeros bailes.
Hoy, consagrado como una de las figuras más grandes de la música popular argentina, Lescano elige no olvidar sus raíces. Este homenaje a sus inicios en Comodoro es un recordatorio de que el camino al éxito se construye kilómetro a kilómetro, con el esfuerzo y la paciencia de un viejo motor que nunca dejó de avanzar.


