La inflación volvió a sentirse fuerte en la Patagonia. Según un relevamiento de la consultora Analytica, la región registró la mayor suba semanal de precios del país, con un aumento del 0,8%.
Entre los productos que más aumentaron aparecen los panificados, cereales y pastas, con una suba del 3,2% en solo una semana. También hubo fuertes incrementos en lácteos y huevos, que avanzaron un 2,6%.
De acuerdo con la consultora LCG, estos rubros explican buena parte de la inflación mensual promedio, especialmente por el peso que tienen dentro de la canasta básica.
Más presión sobre el bolsillo
La escalada de precios vuelve a impactar de lleno en los gastos esenciales. Según los últimos datos disponibles, en marzo una familia tipo necesitó 1.397.672 pesos para no caer bajo la línea de pobreza, sin contar alquiler.
El dato refleja cómo el costo de vida sigue subiendo, sobre todo en alimentos, uno de los rubros más sensibles para los hogares.
Salarios que corren de atrás
Aunque algunos indicadores muestran una posible desaceleración de la inflación general respecto de marzo, los aumentos en góndola siguen condicionando el consumo.
En ese contexto, el salario promedio de los trabajadores registrados ronda los 1,7 millones de pesos, un ingreso que busca acomodarse frente a una suba de precios que sigue golpeando el poder adquisitivo.

