Lo que arrancó como una pesadilla en redes terminó en un fallo histórico. La Justicia de Chubut confirmó la condena contra Facebook Argentina por no eliminar perfiles truchos que difundían acusaciones gravísimas contra una mujer y sus hijos menores.
Pasó en Puerto Madryn y el caso dejó precedente. En 2018 aparecieron cuentas falsas que usurpaban la identidad de los chicos, publicaban fotos y acusaban a la madre de haberlos secuestrado. Sí, una locura.
El contenido se viralizó en grupos con miles de usuarios, se difundió hasta el domicilio familiar y el jardín de los menores. Y aunque había orden judicial para bajar todo, la empresa tardó casi dos años en hacerlo.
Para la Cámara, hubo “grave indiferencia”. Traducido: oídos sordos.
Facebook quiso correrse del problema con el argumento de que las decisiones se toman afuera, pero la Justicia le bajó el pulgar y responsabilizó a la filial argentina.
Hubo daño psicológico probado, afectación a la reputación de la familia y vulneración de derechos de los chicos.
Plot twist judicial: además de indemnizar, Meta deberá publicar la sentencia en medios de distintas ciudades para reparar públicamente el daño.
Con los últimos recursos rechazados en 2026, el fallo quedó firme y dejó un mensaje fuerte: en internet no todo vale. Y cuando se pudre, también puede haber condena.

