Si pensabas que La Libertad Avanza era puro ahorro y ajuste fiscal, agarrate: Santiago Pauli, diputado nacional por Tierra del Fuego, quedó en el ojo de la tormenta después de que se filtraran audios que muestran cómo planeaba sacarles el “desarraigo” a sus propios empleados para financiar el partido. Sí, leíste bien: el famoso viático que se paga por trabajar lejos de casa, según Pauli, no era para los laburantes… sino para llenar las arcas de La Libertad Avanza.
En las conversaciones con un militante en Ushuaia, Pauli deja clarito su manual de “recortes creativos”: nada de vender empanadas ni hacer rifas; lo que importa es el 100% del desarraigo de los contratos. “El desarraigo no es tuyo, es del partido”, le dice a un asesor legislativo. Y si alguien se rehúsa o cumple la función para la que fue contratado… bueno, el dictamen es el mismo: la plata va a parar al partido.
Pauli incluso se pone dramático: amenaza con dar de baja contratos y poner gente que le entregue todo el desarraigo para cubrir deudas internas con otro candidato. En su lógica, el viático es “un sueldo que alguien no hace” y, si no lo usa como tal, ¡pum! directo a financiar la campaña.
El quilombo es doble: por un lado, choca de frente con el discurso de honestidad y ajuste fiscal que LLA vende a la gilada; por otro, deja al descubierto un mecanismo de financiamiento que huele a irregularidad administrativa y ética. Y claro, en redes ya hay memes de “el desarraigo que no era tuyo” circulando a lo loco.

