La mañana del martes se llevó adelante la audiencia de control donde se definió la situación de Mauricio y Micaela Ortellado, y la conclusión fue clara: seguirán tras las rejas por otros seis meses —o en el caso de Mauricio, hasta que la sentencia quede firme—. El pedido fue realizado por la fiscal Verona Dagotto, quien justificó la continuidad de la medida por el peligro de fuga y el avance de los procesos judiciales.
La defensora María de los Ángeles Garro no presentó objeciones.
Y sí, spoiler: cuando la causa ya está tan avanzada, pedir salir a tomar aire es misión imposible.
Mauricio Ortellado: condena a perpetua confirmada y un principio de inocencia que quedó “flaco”
Dagotto recordó que Mauricio fue condenado a prisión perpetua en un juicio por jurados como coautor de homicidio criminis causa, sentencia ya confirmada por la Cámara Penal. También fue rechazada la impugnación extraordinaria, y solo queda pendiente un “último cartucho”: la queja ante el Superior Tribunal de Justicia.
En palabras más terrenales: todavía no está firme-firme, pero el margen de duda es mínimo y la expectativa de pena convierte el riesgo de fuga en un cartel luminoso de neón.
Por eso la fiscal pidió que siga detenido por seis meses o hasta que el fallo quede “cerrado y sellado”. El tribunal dijo sí.
El caso de Micaela: nuevo juicio en camino y un acuerdo abreviado en el aire
Respecto a Micaela Ortellado, la Cámara ordenó repetir el juicio por fallas en las instrucciones al jurado. Mientras tanto, se negocia un juicio abreviado con pena efectiva, y ella ya cumple otra condena de 3 años y medio más reincidencia.
Resumen: ninguna de esas variables colabora con la idea de “darle una chance afuera”.
Dagotto solicitó que su preventiva se extienda por seis meses más y, como dijo la defensa, no había argumentos sólidos para pedir morigeración.
Fallo final
Con este panorama, los jueces Mariano Nicosia y Jorge Odorisio resolvieron mantener la prisión preventiva para ambos por otros seis meses, fundamentando —otra vez— en el peligro de fuga.
Los Ortellado se quedan donde están. Y si algo quedó claro en esta audiencia es que la Justicia prefiere que esperen la sentencia donde ya están: adentro.

