El caso Ángel tuvo uno de sus momentos más duros este martes en tribunales de barrio Roca. Durante la audiencia de control de detención, el padre del nene de 4 años fallecido tomó la palabra y, visiblemente quebrado, apuntó contra los imputados y exigió justicia. Dolor crudo, preguntas sin respuesta y una frase que quedó resonando: “¿Dónde lo estaban cuidando?”.
El caso Ángel sumó una escena cargada de emoción y tensión. Poco antes de que finalizara la audiencia —que se extendió por dos horas— el juez Alejandro Soñis le dio la palabra a Luis López, padre del niño.
Lo que siguió fue un testimonio sin filtro.
Visiblemente afectado, el hombre habló de su hijo con una mezcla de amor, dolor y bronca. “Cuatro años tenía mi hijo. Era un niño feliz, nunca fue un niño apagado”, expresó. No fue un discurso armado. Fue un desahogo.
Dolor y bronca en el caso Ángel
En medio del silencio de la sala, el padre del niño dejó en claro que no tenía dudas sobre el estado de salud de su hijo antes de lo ocurrido.
“Yo le hice todos los estudios médicos, no tenía ningún problema de nada”, afirmó.
Esa frase, en el contexto del caso Ángel, pega fuerte. Porque instala una idea clara: algo pasó. Y pasó mientras el nene estaba bajo el cuidado de otras personas.
Ahí es donde la bronca empieza a mezclarse con la necesidad de respuestas.
Caso Ángel: el señalamiento a los imputados
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El momento más tenso llegó cuando Luis López apuntó directamente contra los imputados: Mariela Altamirano y Maicol González.
No hubo vueltas. No hubo matices.
“Cinco meses les dieron a ellos… a esos asesinos. Cinco meses, y me lo mataron”, lanzó.
La frase cayó pesada en la audiencia del caso Ángel. No solo por el contenido, sino por la carga emocional. Fue el dolor transformado en acusación directa.
Y también en reclamo.
Fuente: ABCDiario
