Lo que arrancó como un mediodía tranqui de domingo se puso re picante en el Máximo Abásolo. Pasadas las 12:50, el Centro de Monitoreo recibió el aviso de que unos pibes andaban a los tiros desde un Volkswagen Gol blanco por la zona de la cancha. La policía no perdió tiempo y se mandó de una para el lugar.
Cuando los sospechosos vieron que venía el patrullero de la Séptima, en vez de frenar, le metieron pata al auto para intentar zafar. Arrancó una persecución por las calles del barrio que terminó en la esquina de Juan Luckewichs y Raúl Cercos.
Ahí, los dos ocupantes se bajaron al toque e intentaron meterse de prepo en una casa para esconderse, pero los efectivos fueron más rápidos y los agarraron justo. Lejos de entregarse tranqui, los pibes se pusieron re pesados: se resistieron e intentaron boquear a los uniformados hasta que finalmente los pudieron reducir.
Al revisar el auto, la policía se encontró con que no era solo ruido. En el lado del conductor había una pistola de aire comprimido, pero lo más pesado estaba atrás: llevaban una carabina con mira telescópica lista para el lío.
Los protagonistas de esta secuencia fueron identificados como Axel Ariel V. (22 años) y Brian Q. (19 años). Ambos quedaron guardados en la comisaría por abuso de armas y resistencia a la autoridad.

