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Comodoro Rivadavia

Caleta Córdova recibe a un gigante petrolero y juega en primera

La escena no es de película, aunque podría serlo. Un buque petrolero tipo Suezmax, de esos que no entran en cualquier puerto, arribará a la monoboya de Caleta Córdova para completar una operación de exportación de petróleo argentino con destino a Estados Unidos. La maniobra vuelve a poner a la terminal patagónica en el centro de la logística energética nacional, jugando en ligas mayores y sin complejo de puerto chico.

El protagonista es el buque María, una nave de bandera griega con 275 metros de eslora, diseñada para transportar grandes volúmenes de crudo. Un verdadero monstruo del mar que, en breve, estará frente a las costas de Comodoro Rivadavia cargando petróleo proveniente de los yacimientos convencionales de Chubut.


De Puerto Rosales a Caleta Córdova: escala estratégica

Antes de poner proa al sur, el Suezmax completó la primera etapa de carga en la terminal de Puerto Rosales, al sur de la provincia de Buenos Aires. Allí embarcó cerca de 100 mil toneladas de crudo Medanito, la variedad liviana producida en Vaca Muerta y una de las más demandadas por el mercado internacional.

Con ese volumen ya en sus tanques, el buque María emprendió viaje hacia Caleta Córdova para completar la carga. En la monoboya operada por Termap, se sumarán aproximadamente 40 mil toneladas de crudo Escalante, el petróleo característico de la Cuenca del Golfo San Jorge y columna vertebral de la producción convencional del sur argentino.

Una vez finalizada la operatoria, el petrolero partirá rumbo a Estados Unidos con un calado cercano a los 15,70 metros. Aunque el destino final no fue confirmado oficialmente, Hawái aparece como la opción más probable, particularmente la refinería Par Hawaii Refining. De Comodoro al Pacífico, sin escalas innecesarias.


Caleta Córdova recibe al gigante y demuestra músculo técnico

Que Caleta Córdova reciba un Suezmax no es casualidad ni improvisación. Este tipo de maniobras requiere precisión técnica, coordinación logística fina y condiciones operativas que no abundan. La monoboya patagónica viene consolidando esa capacidad desde hace años, y cada arribo de este calibre refuerza su rol estratégico dentro del sistema exportador argentino.

Uno de los puntos clave de la operación es la carga segregada. El buque cuenta con tanques independientes que permiten transportar distintos tipos de crudo sin que se mezclen, manteniendo intactas sus propiedades físicas y comerciales. Nada de revolver todo como guiso de domingo: cada petróleo viaja en su compartimento.

Dependiendo de la configuración, estos petroleros pueden disponer de hasta 12 segregaciones, cada una con sistemas propios de carga y descarga. Esta flexibilidad se volvió fundamental para las exportaciones argentinas, que cada vez más combinan producción de distintas cuencas en un mismo embarque.


Medanito y Escalante: dos crudos, un mismo viaje

El crudo Medanito se destaca por su alta gravedad API y bajo contenido de azufre, características que lo convierten en un insumo muy valorado por las refinerías. Su origen en Vaca Muerta lo posiciona como el principal motor del crecimiento exportador del país y una de las estrellas del petróleo argentino.

El crudo Escalante, en cambio, es más pesado y con mayor contenido de azufre, típico de los yacimientos maduros del Golfo San Jorge. Aunque suele cotizar con descuento frente a los crudos livianos, sigue siendo estratégico para el entramado productivo de Chubut y para sostener la actividad convencional en la región. Sin Escalante, el sur se queda sin nafta económica.

Que ambos viajen juntos en un mismo buque habla de una logística aceitada y de una estrategia que busca aprovechar cada metro cúbico de capacidad disponible.


Un antecedente que no pasó desapercibido

La operatoria del buque María no es un debut absoluto. Meses atrás, el Suezmax Seaways Pecos completó una carga similar en Caleta Córdova, también con destino a Estados Unidos y combinando crudo Medanito y Escalante. Esa experiencia dejó la vara alta y confirmó que la terminal está preparada para este tipo de desafíos.

Desde 2020, la monoboya de Caleta Córdova ya movilizó cerca de 40 millones de toneladas de petróleo, un número que habla por sí solo y que la consolida como una pieza clave del engranaje exportador argentino y de la logística del sector hidrocarburífero.


Caleta Córdova recibe al mundo… en forma de casco y crudo

Mientras muchos todavía ven a Caleta Córdova como “el puerto chico”, los números y los buques dicen otra cosa. La llegada de uno de los petroleros más grandes del mundo no solo es una postal imponente, sino también una señal clara de que la Patagonia energética sigue jugando fuerte.

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