En Comodoro, el agua se volvió un bien de lujo. Y en el Barrio Roca, directamente una ruleta rusa. La Asociación Vecinal del barrio difundió un comunicado oficial donde puso en palabras lo que muchos vecinos vienen padeciendo hace años: cortes constantes, baja presión y una normalización que nunca llega del todo.
“El agua empieza a volver y ya estamos esperando el próximo corte”, describen desde la vecinal, dejando en claro que el problema no es solo cuándo se interrumpe el servicio, sino que en muchos casos ni siquiera se restablece como corresponde, especialmente en las zonas más altas del barrio.
Según detallan, cuando oficialmente finaliza un corte, la falta de presión impide que el agua llegue a numerosos hogares, y cuando finalmente comienza a normalizarse, ya se anuncia una nueva interrupción, dejando a familias enteras sin acceso al agua potable durante períodos prolongados.
Desde la comisión directiva remarcaron que el agua es un servicio esencial, y que su interrupción constante afecta de manera directa la higiene, la salud y la vida cotidiana de los vecinos, además de complicar rutinas familiares y laborales. Nada muy “siglo XXI”, la verdad.
Finalmente, la Asociación Vecinal volvió a exigir una respuesta concreta y urgente por parte de las autoridades y del organismo responsable del servicio. El pedido es claro: soluciones reales, sostenidas en el tiempo y una distribución equitativa, con presión suficiente, sobre todo para los sectores históricamente más castigados.

