No hubo milagro judicial: la Corte Suprema desestimó el último intento de la defensa de Julio De Vido y dejó firme su condena a cuatro años de prisión por administración fraudulenta en la Tragedia de Once.
La defensa había presentado un recurso de reposición para frenar la ejecución de la pena alegando un “marcado error” y prescripción, pero el máximo tribunal fue contundente: sus fallos no se revisan por esa vía salvo casos excepcionales, algo que –indicaron– no aplica en este expediente.
Con esta resolución se cierra un capítulo judicial que comenzó en 2018, cuando el Tribunal Oral Federal 4 responsabilizó al ex ministro por incumplir los controles de los fondos destinados a la ex concesionaria TBA.
Las notificaciones ya se enviaron y el trámite avanza: el último movimiento para frenar la condena ya quedó sin efecto.
Fuente: Diario Crónica

