Los allanmientos en Las 1008 arrancaron la mañana más intensa que mate sin azúcar. La Policía Federal y la División Drogas del Chubut aterrizaron en el barrio con un operativo grande como deuda de gas en invierno. Cinco procedimientos simultáneos, tensión en la calle y el dato picante: ya se secuestraron armas y cocaína, aunque la cantidad sigue bajo secreto judicial.
El amanecer en Comodoro no siempre viene con viento y bolsas volando. A veces viene con patrulleros, chalecos y puertas golpeadas. Y este miércoles, el barrio Las 1008 —también conocido como 3 de Octubre— se despertó así: con un operativo que dejó a todo el mundo mirando por la ventana.
Los allanamientos en Las 1008 se desplegaron en simultáneo, como si alguien hubiese oprimido “Ctrl + C / Ctrl + V” pero en versión policial. Todo bajo órdenes de la Justicia Federal y con un objetivo concreto: avanzar en una investigación por venta de drogas que ya venía cocinándose hace tiempo.
Cinco allanamientos y el barrio en alerta
Según lo confirmado, se trata de al menos cinco allanamientos llevados a cabo por dos grupos:
Policía Federal Argentina,
División Drogas de la Policía del Chubut.
Los allanamientos estaban distribuidos en distintos sectores del barrio, lo que generó la clásica mezcla de curiosidad y nervio que siempre aparece cuando la Justicia pone un foco tan grande en una zona.
Tierra movida y un hallazgo inesperado
En uno de los operativos, los perros antinarcóticos —esos que tienen mejor olfato que cualquier vecino atento— marcaron un punto clave: tierra removida en el patio de una vivienda.
Los agentes tomaron nota. Pala en mano, empezaron a cavar. Y no tardó en aparecer lo que todos sospechaban:
dos bultos envueltos en nylon y aluminio, como empanadas pero versión narco.
Al abrirlos, el contenido confirmó el motivo del operativo:
clorhidrato de cocaína en piedra, lista para ser fraccionada y distribuida.
Un escondite casero pero pensado con precisión quirúrgica.
Más de 400 gramos de cocaína incautados
La excavación fue solo el principio. El operativo completo incluyó un secuestro importante:
Más de 400 gramos de cocaína,
cannabis sativa fraccionada,
potes de creatina usados para adulterar la droga,
tres balanzas de precisión,
$450.000 en efectivo,
municiones de distintos calibres,
y dos cargadores, uno de ellos marca Bersa.
Todo esto, distribuido entre distintos puntos inspeccionados por las unidades policiales.
Un combo que deja en claro que no se trataba de un kiosquito improvisado, sino de una estructura con logística.

