El temporal de viento que azotó a la ciudad durante la madrugada generó un escenario complejo para los equipos municipales. El secretario de Control Urbano y Operativo, Miguel Gómez, confirmó que las ráfagas alcanzaron los 120 kilómetros por hora, tal como había advertido el alerta oficial.
Las primeras intervenciones se registraron cerca de las 23 horas, con reportes de caída de ramas, voladuras de chapas y daños en cartelería, a lo que se sumaron cables cortados y postes tumbados en distintos barrios.
Gómez señaló en declaraciones radiales que, si bien la mayoría de los daños fueron menores, también se registraron «estructuras de gran tamaño que fueron arrancadas de su base», obligando a un redoblado despliegue del personal operativo durante toda la noche.


