Juan Pablo Luque, el candidato de Unidos Podemos, metió el voto en Comodoro Rivadavia este domingo y no se guardó nada. Con ironía patagónica, habló de una campaña que fue “la más sucia y asquerosa de la historia de Chubut” sin embargo, celebró el aguante de la gente. Entre escuelas, fiscales y un almuerzo familiar, dejó un mensaje claro: «Recorrimos toda la provincia e hicimos una campaña de escucha cara a cara».
Domingo electoral en Comodoro Rivadavia, y Juan Pablo Luque arrancó el día pateando escuelas como si fuera un influencer en busca de la selfie perfecta. Jornada «tranquila y con buena participación”, tiró el candidato a diputado nacional por Unidos Podemos, mientras controlaba el pulso de la elección con fiscales de toda Chubut.

La jornada, según el propio Luque, tuvo buena participación. “La gente se está acercando a votar con normalidad”, dijo. Fue la primera vez que votó con su hija, un hecho que consideró “muy importante”, y agregó que los chicos hoy “están más informados por las redes sociales”.
Campaña sucia: ¿Quién tiró la primera piedra?
Luque no anduvo con vueltas: “Fue la campaña más sucia y asquerosa de la historia de Chubut”. Según el candidato, hubo una catarata de plata destinada a ensuciar su imagen. ¿Nombres? No dio, pero el mensaje fue claro: alguien puso el turbo para bajarlo.
«Fue la campaña más sucia y asquerosa de la historia de Chubut, con una cantidad de recursos económicos puestos al servicio de dañar mi imagen”
Antes de meterse en el búnker a esperar resultados, Luque se tomó un break para almorzar con su familia. Mientras, habló sobre el escenario nacional, y sostuvo que la jornada definirá “si Javier Milei mantiene el 55 % del balotaje o si baja ese porcentaje, y cuántos diputados nacionales tendrá el peronismo y La Libertad Avanza, algo clave para la Argentina que viene”.
“Recorrer toda la provincia y ver el cariño de la gente es gratificante. En la política de hoy, poder caminar tranquilo por tu ciudad después de haber sido intendente no es poco», concluyó.

