Parece joda, pero no: Jeremías Berruhet, el hombre que firmó más de 300 certificados de aptitud psicológica sin ser psicólogo, se salvó del juicio oral. La Cámara Penal de Trelew le dio la probation (sí, ese beneficio que te evita el juicio si prometés portarte bien un tiempo).
El caso no es nuevo: Berruhet laburaba en el Centro Médico Gaiman, sede Trelew, junto a Diego Soto Payva, un médico ya imputado por falsificar firmas para emitir licencias profesionales. Básicamente, los muchachos eran una especie de “combo 2×1” de irregularidades médicas.
El dato jugoso: los jueces Barrios, Zaratiegui y Defranco dijeron que negarle la probation era un capricho. Que no hay ninguna ley que diga cuándo se puede o no pedirla, y que no se puede tener al imputado colgado “por las dudas”. En criollo: si cumple con los requisitos, que le den la chance y listo.
Ahora el expediente vuelve a la Oficina Judicial, donde se definirá qué condiciones deberá cumplir. En su momento, Berruhet ofreció hacer 60 horas de trabajo comunitario en Cáritas (sí, después de firmar 322 certificados sin título).

