El Servicio Agrícola Ganadero (SAG) de Chile acaba de dar el OK definitivo: restituirá el reconocimiento sanitario a la zona libre de fiebre aftosa sin vacunación de Argentina. En términos prácticos, esto significa que la Patagonia podrá volver a exportar su carne bovina y ovina al país vecino sin trabas.
La medida levanta la suspensión que pesaba sobre estas importaciones, un win claro para la economía regional. Desde Nación destacaron que este resultado no fue casual: es el fruto de una gestión intensa entre el SENASA y la Secretaría de Agricultura, que incluyó una auditoría chilena a la barrera zoofitosanitaria patagónica. El informe del SAG confirmó que el sistema de control argentino está on point.
El SENASA aplicó una estrategia inteligente: planificó las negociaciones con Chile en un momento del año donde la estacionalidad de las exportaciones de carne ovina es baja. ¿El resultado? La suspensión no impactó de lleno en las operaciones comerciales, minimizando las pérdidas.
El respaldo a 19 años de trabajo
La decisión chilena se formalizará pronto a través de una Resolución Exenta publicada en su Diario Oficial, y esto es más que un simple permiso comercial. Es un gran respaldo técnico al trabajo del SENASA, que lleva 19 años manteniendo a Argentina libre de fiebre aftosa.
Durante 2024 y 2025, el equipo de expertos implementó upgrades normativos para fortalecer aún más este estatus sanitario, demostrando una evolución epidemiológica súper favorable.
Actualmente, Argentina tiene cuatro zonas reconocidas como libres de la enfermedad ante la OMSA: tres sin vacunación (Patagonia, Patagonia Norte A y Valles de Calingasta) y una con vacunación. Este reconocimiento chileno consolida nuestro modelo sanitario y nos posiciona mejor a nivel global. En resumen: la Patagonia vuelve a demostrar que tiene un blindaje sanitario de primera, y el comercio con Chile se normaliza.

