Luis Uribe, señalado como el presunto objetivo de los disparos que mataron a Mariana Calfuquir, tiene paradero desconocido para la Justicia.
La investigación por el crimen de Mariana Calfuquir sumó un dato tan inesperado como preocupante. Mientras avanzan las pericias y los análisis para esclarecer el hecho ocurrido en el barrio Máximo Abásolo, la Justicia reconoció que actualmente desconoce dónde se encuentra Luis Damián Uribe, el hombre que, según la hipótesis fiscal, habría sido el destinatario original de los disparos que terminaron con la vida de la mujer.
El dato fue confirmado por el fiscal Ariel Corredera tras la audiencia en la que Mayco Serrano admitió haber efectuado los disparos.
El hombre que habría sido el blanco del ataque
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la Fiscalía, el conflicto se originó a partir de una deuda de dinero y una confrontación previa entre Luis Uribe y la familia Serrano.
Según explicó Corredera, Uribe se presentó en el domicilio de los Serrano para reclamar ese dinero y la situación fue escalando hasta derivar en el episodio armado.
En ese contexto se produjeron los disparos que terminaron impactando en Mariana Soledad Calfuquir, de 33 años, madre de dos menores y embarazada de dos meses.
La principal hipótesis de los investigadores sostiene que Uribe habría sido el objetivo original del ataque.
Sin embargo, mientras la causa avanza, el hombre que aparece en el centro de esa línea investigativa hoy tiene un paradero desconocido para las autoridades.
La confesión de Mayco Serrano y su versión de los hechos
Durante la audiencia judicial, Mayco Serrano reconoció haber efectuado los disparos.
No obstante, sostuvo que actuó para defender a su hermano, Juan Julio Serrano, durante la discusión que se desarrollaba en el lugar.
La versión defensiva intenta encuadrar los hechos dentro de un escenario de enfrentamiento previo, aunque la Fiscalía mantiene una acusación de extrema gravedad.
Mayco Serrano fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de consumación por la muerte de Mariana Calfuquir.
Además, enfrenta una imputación por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa respecto de Luis Uribe.
Por su parte, Juan Julio Serrano fue imputado como partícipe necesario.
Una investigación atravesada por el miedo
Más allá de las imputaciones, el fiscal Ariel Corredera advirtió sobre una dificultad que complica el avance de la causa.
Según explicó, existe un fuerte temor entre vecinos y posibles testigos vinculados al caso.
Esa situación habría generado importantes obstáculos para reunir información y avanzar en distintas líneas de investigación.
De hecho, el representante del Ministerio Público señaló que ese contexto fue uno de los argumentos utilizados para solicitar y sostener la prisión preventiva de los imputados.
El miedo, según la Fiscalía, se transformó en uno de los principales desafíos para reconstruir con precisión todo lo ocurrido aquella noche.
El dato que preocupa a los investigadores
La revelación más llamativa llegó cuando Corredera fue consultado sobre la participación de Luis Uribe en la investigación.
Según indicó, el hombre no aportó información relevante para el expediente.
Pero además confirmó algo todavía más inquietante.
«No brindó datos, absolutamente no. De hecho, no estamos seguros de su actual paradero», afirmó el fiscal.
La declaración abrió nuevos interrogantes alrededor de una causa que ya se encontraba cargada de tensión y complejidad.
Porque mientras los investigadores intentan determinar exactamente cómo ocurrieron los hechos, la persona que habría sido el destinatario original de los disparos hoy no puede ser ubicada por la Justicia.
Pericias y cámaras, las claves para reconstruir el crimen
La investigación continúa con distintas medidas probatorias que podrían resultar determinantes.
Entre ellas figuran las pericias balísticas, análisis científicos y la revisión de registros de cámaras de seguridad.
Los investigadores buscan establecer con precisión la mecánica del hecho, la ubicación de los involucrados y las circunstancias que derivaron en la muerte de Mariana Calfuquir.
Por ahora, el expediente suma una confesión, dos imputados, numerosos interrogantes y un dato que genera preocupación: el presunto objetivo del ataque permanece fuera del radar de la Justicia.
Y mientras las pericias intentan reconstruir lo ocurrido en el barrio Máximo Abásolo, una pregunta sigue sin respuesta: dónde está Luis Uribe.
Fuente: Radio 3
