Argentina volvió a quedar al fondo de la tabla. Según datos de la OCDE, el país fue el que menos Inversión Extranjera Directa recibió en la región, muy por detrás de Brasil, México, Chile y Colombia.
Mientras Brasil captó más de US$76 mil millones y México superó los US$40 mil millones, Argentina apenas alcanzó US$3.134 millones. Sí, incluso Costa Rica quedó arriba.
El dato golpea especialmente porque llega en pleno impulso del RIGI, el régimen con el que el Gobierno busca seducir grandes inversiones. Pero, según especialistas, los beneficios todavía no alcanzan para generar confianza a largo plazo.
Desde Misión Productiva advirtieron que el problema no pasa solo por atraer proyectos mineros o energéticos. También pesan la caída del consumo, la falta de crédito, la paralización de la obra pública y la incertidumbre económica.
Además, remarcaron que muchas empresas siguen en modo “esperar y ver” frente al escenario político y económico.
Mientras tanto, el Gobierno apuesta ahora al llamado “Súper RIGI”, un nuevo esquema para inversiones superiores a US$1.000 millones, con menos impuestos y beneficios especiales para sectores como litio, autos eléctricos y energías renovables.
Fuente: NA

