El volcán Nevado de Longaví, en Chile, entró en alerta amarilla y automáticamente apareció la pregunta que siempre inquieta de este lado de la cordillera: ¿puede afectar a la Patagonia argentina?
Por ahora, la respuesta oficial es no. Desde el SEGEMAR aclararon que el aumento de actividad del volcán no representa riesgo para territorio argentino, aunque el sistema seguirá bajo vigilancia constante.
El cambio de alerta se dio después de que se registraran más de 400 sismos en apenas dos días dentro del complejo volcánico, ubicado en la región chilena del Maule. Incluso hubo un temblor de magnitud 4,3, el más fuerte detectado en el lugar desde que comenzó el monitoreo instrumental.
Los especialistas explicaron que los movimientos están vinculados a fracturas de roca dentro del volcán y a una nueva fuente sísmica detectada cerca del cráter.
Las localidades argentinas más próximas están en Neuquén: Pichi Neuquén, Manzano Amargo, Varvarco y Coyuco-Cochico, todas a más de 50 kilómetros de distancia.
Aunque el Nevado de Longaví no tiene erupciones históricas registradas, sí mostró actividad hace miles de años con explosiones y flujos piroclásticos. Igual, los organismos remarcaron que la alerta amarilla no significa una erupción inminente, sino que el volcán presenta parámetros por encima de su actividad habitual.

