En una ciudad donde el viento te despeina el alma y el frío pega más fuerte que factura de gas, Oscar Quintonahuel vuelve a hacer lo que mejor sabe: juntar gente, folklore y solidaridad. El histórico vecino de San Martín y Pellegrini organizará este sábado una peña folklórica en Zero 3 para recaudar fondos y poder pasar el invierno. Sí, Comodoro todavía tiene historias que abrazan más que campera térmica.
Oscar, el vecino que ya es parte del paisaje comodorense
Hablar de Oscar Quintonahuel en Comodoro Rivadavia es casi hablar de una postal urbana. Desde hace más de 15 años permanece en la esquina de San Martín y Pellegrini, una de las zonas más transitadas del centro, donde miles de personas lo cruzan cada semana.
Y aunque la ciudad cambia, el clima castiga y la economía hace parkour sobre los bolsillos, él sigue ahí.
Ahora decidió volver a organizar una peña folklórica solidaria para reunir fondos y afrontar los meses más fríos del año. El evento se realizará este sábado 23 de mayo desde las 21:30 en la pizzería Zero 3, ubicada sobre Rivadavia 348.
“Ya es un clásico acá en San Martín y Pellegrini”, contó Oscar en diálogo con ABC Diario, agradeciendo una vez más el apoyo de la comunidad.
Porque sí: en tiempos donde muchos apenas reaccionan con un like, todavía hay gente que aparece, ayuda y se queda.
Folklore, chamamé y una noche bien patagónica
La propuesta promete una mezcla explosiva de folklore, chamamé y encuentro popular. O sea: guitarras, acordeones, abrazos largos y probablemente alguna mesa cantando más fuerte que el artista después de la medianoche.
Durante la noche se presentarán Eliceo Román y su conjunto, Luis Huenchueque, Los Fredes, Malena y su acordeón, Marcos Quilodrán y Charo Ramos. La conducción estará a cargo de Carlitos Rosas.
Un line up más comodorense que termo bajo el brazo y viento cruzado en pleno centro.

Oscar explicó que la intención principal del evento es recaudar dinero para atravesar el invierno, una época especialmente dura para quienes viven situaciones de vulnerabilidad.
“Sí, esa es la idea, poder pasar el invierno”, expresó.
“La gente de Comodoro nunca me abandonó”
En medio de tantas noticias oscuras, peleas políticas y redes sociales convertidas en ring de UFC verbal, las palabras de Oscar pegaron distinto.
“Siempre agradeciendo a toda la gente de Comodoro Rivadavia que colabora día tras día. En todo el tiempo que estoy acá nunca me abandonaron”, afirmó.
Y esa frase resume bastante bien algo que todavía sobrevive en la ciudad: la solidaridad silenciosa. Esa que no siempre aparece en titulares, pero sí cuando alguien necesita una mano.
Oscar aseguró además que, pese a la situación económica complicada, continúa recibiendo ayuda constante de vecinos y comerciantes.
“La gente es muy solidaria, muchos colaboran”, sostuvo.
En una Patagonia donde el frío puede dejarte congelado hasta el optimismo, esos gestos valen oro.
Entradas, sorteos y una peña con espíritu de barrio
Las entradas para la peña solidaria tienen un valor de 10 mil pesos. Además, quienes asistan participarán de sorteos con premios sorpresa.
“Con la entrada hay un premio sorpresa”, adelantó Oscar.
Aunque el verdadero premio probablemente sea otra cosa: compartir una noche de encuentro popular en tiempos donde cada vez cuesta más desconectarse del estrés diario.
Porque entre aumentos, inflación y jornadas eternas, una guitarreada con chamamé puede funcionar mejor que media terapia.
Comodoro y esas historias que todavía emocionan
La peña solidaria de Oscar vuelve a mostrar una cara distinta de Comodoro. Una ciudad áspera, ventosa y caótica a veces, pero donde todavía sobreviven códigos de barrio y gestos colectivos.
Mientras en otros lados todo parece pasar por algoritmos y discusiones virtuales, acá todavía hay vecinos que organizan eventos para ayudar a alguien que forma parte del paisaje urbano hace más de una década.
Y quizás por eso la historia pega tanto.
Porque Oscar ya no es solamente “el hombre de San Martín y Pellegrini”. Para muchos comodorenses es parte de la memoria cotidiana de la ciudad.
Así que este sábado habrá folklore, chamamé, sorteos y amistad. Pero también algo más raro de encontrar últimamente: comunidad.
Y sí, en Comodoro el viento se lleva muchas cosas… pero el aguante popular todavía no.
Fuente: ABCDiario
