La causa ya venía pesada, pero ahora suma otro capítulo judicial. Carlos Omar Llaipen, de 66 años, enfrentó una audiencia preliminar de juicio acusado por amenazas simples. La fiscalía pidió elevar la causa a juicio oral, mientras que la defensa intentó frenar el proceso con una probation. Todo ocurre mientras sigue detenido por la causa más grave: el asesinato de Pedro Quilodrán.
Una frase que complicó todavía más el escenario
La audiencia se desarrolló en la sala n°1 de la Oficina Judicial y tuvo como eje la acusación contra Llaipen por el delito de amenazas.
La fiscalía solicitó al juez Ariel Quiroga que dicte la apertura a juicio oral y público contra el imputado. Del otro lado, el abogado defensor Guillermo Iglesias intentó buscar una salida alternativa: propuso aplicar un criterio de oportunidad o una suspensión de juicio a prueba, más conocida como probation.
Pero el contexto del caso no juega precisamente a favor del acusado.
El magistrado informó que resolverá la situación por escrito dentro de los plazos legales establecidos. Mientras tanto, Llaipen continuará detenido con prisión preventiva en la comisaría de Sarmiento.
Porque sí, la causa por amenazas no aparece sola ni aislada. Viene pegada a un hecho muchísimo más grave.
El hallazgo del cuerpo y la amenaza
Según la acusación pública, todo ocurrió el 17 de marzo de 2025 cerca de las 09:00, en las proximidades del casco de la estancia “La Fuencisla”, ubicada a unos 50 kilómetros de Ricardo Rojas.
Ese día, el denunciante y otras cuatro personas recorrían la zona en camioneta buscando a su compañero de trabajo, Pedro Segundo Quilodrán.
La búsqueda terminó de la peor manera.
El grupo encontró el cuerpo sin vida del trabajador rural y dio aviso inmediato a la policía de Ricardo Rojas. Cuando los efectivos llegaron al lugar, constataron el fallecimiento.
Minutos después apareció Carlos Llaipen, caminando hacia el sector de su campo donde estaban reunidas las personas y la policía.
Según consta en la acusación, allí habría dicho una frase que dejó helados a todos: “Yo le pegué un tiro en el pecho con una carabina”.
Pero eso no terminó ahí.
“Vos cuidate”: la acusación por amenazas
De acuerdo a la fiscalía, inmediatamente después Llaipen se dirigió hacia uno de los compañeros de trabajo de Quilodrán y le lanzó otra advertencia: “Y vos cuidate, porque te va a pasar lo mismo”.
Esa situación derivó en la causa por amenazas simples que ahora avanza hacia instancia de juicio oral.
Durante la audiencia, la procuradora Luciana Coppini, el funcionario Alexis Ubilla y la abogada Maira Ritter presentaron formalmente la acusación y explicaron por qué consideran que no corresponde aplicar salidas alternativas.
Según sostuvieron, el hecho debe analizarse dentro del contexto general en el que ocurrió: la amenaza fue dirigida a un compañero de trabajo del hombre asesinado el día anterior en la estancia “La Fuencisla”.
Además, indicaron que el damnificado expresó su voluntad de continuar la causa penal hasta llegar a juicio oral.
Un detenido y dos causas que avanzan
Mientras el juez define si eleva formalmente esta causa a juicio, Llaipen continúa detenido preventivamente en la comisaría de Sarmiento.
Aunque la audiencia giró en torno al delito de amenazas simples, la situación procesal más delicada sigue siendo otra: el juicio popular que deberá enfrentar por el asesinato de Pedro Quilodrán.
Así, el expediente suma tensión y otro capítulo judicial en una historia que ya venía cargada de gravedad desde el hallazgo del trabajador rural en el campo de Ricardo Rojas.
Porque hay frases que en un expediente pesan más que una declaración cualquiera. Y esta causa parece estar bastante lejos de terminar.
