Después de más de veinte años de preguntas, condenas y una búsqueda que nunca se cerró, el caso de Iván Torres volvió a mover tierra en Comodoro Rivadavia. El Equipo Argentino de Antropología Forense exhumó más de 20 tumbas NN en el Cementerio Oeste para intentar encontrar rastros del joven desaparecido en octubre de 2003. Sí, dos décadas después, la causa sigue obligando al Estado a buscar respuestas donde todavía quedan silencios enterrados.
Excavaciones, restos óseos y muestras dentales
Las tareas comenzaron esta semana y finalizarán este viernes en el Cementerio Oeste de Comodoro Rivadavia.
El operativo estuvo encabezado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que intervino más de 20 tumbas identificadas como NN dentro del predio.
Durante el procedimiento, los peritos realizaron extracción de restos óseos y piezas dentales que ahora serán sometidos a un proceso de clasificación científica.
La medida fue ordenada por el Juzgado Federal de Río Gallegos, retomando diligencias que habían sido solicitadas anteriormente en el marco de la investigación.
El operativo tuvo un presupuesto de 22 millones de pesos financiados por el Consejo de la Magistratura y la Corte Suprema de Justicia.
Porque en Argentina las causas por desaparición forzada parecen eternas, pero igual siguen dejando expedientes abiertos, excavaciones pendientes y familias esperando respuestas que llegan a paso de tortuga judicial.
Cómo sigue el análisis de los restos
Una vez retirados los restos, los especialistas realizarán un análisis preliminar para descartar aquellos que no coincidan con el rango de edad y el perfil de Iván Torres.
Después vendrá otra etapa más compleja: los estudios genéticos.
Pero para avanzar con los análisis de ADN todavía se necesita una nueva orden judicial y la aprobación de una partida presupuestaria específica.
Recién entonces podrán intentar determinar si existe un vínculo genético entre los restos encontrados y la familia Torres.
Por ahora, el trabajo entra en una fase técnica donde cada muestra deberá ser clasificada y evaluada científicamente.
Un proceso lento, delicado y cargado de expectativa después de más de veinte años sin certezas.
El reclamo de María Millacura
Mientras avanzaban las excavaciones, María Millacura volvió a cuestionar la demora de la Justicia.
La madre de Iván aseguró que el pedido para inspeccionar tumbas NN en Comodoro había sido presentado hace más de dos años.
Según expresó, las pericias llegaron tarde.
Además, mantiene una hipótesis distinta sobre lo ocurrido con su hijo.
Millacura sostiene que Iván podría haber sido víctima de una red de trata de personas fuera del país y afirmó haberlo reconocido en imágenes de un centro de detención en Paraguay.
Por eso también cuestionó la efectividad de las excavaciones realizadas en el cementerio local.
Porque después de tantos años, la causa acumula hipótesis, frustraciones y una sensación que atraviesa todo el expediente: la búsqueda nunca dejó de estar llena de dudas.
Un caso que terminó con condenas históricas
Iván Torres fue visto por última vez el 3 de octubre de 2003.
Según consta en la causa, había sido interceptado por personal de la Comisaría Primera antes de desaparecer.
Con el paso de los años, cuatro ex integrantes de la Policía del Chubut fueron condenados por desaparición forzada.
El caso además marcó un antecedente histórico a nivel internacional.
En 2011, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado argentino por la desaparición de Iván Torres.
La sentencia obligó a mantener activa la búsqueda y profundizar todas las líneas de investigación posibles para determinar qué pasó con el joven.
Y por eso, más de veinte años después, todavía siguen abriendo tumbas NN en Comodoro.
Fuente: Diario Crónica
