El caso de Ángel López volvió a explotar este fin de semana tras conocerse que el examen histopatológico detectó que el nene de 4 años tenía una enfermedad respiratoria preexistente al momento de morir. Pero desde la querella fueron claritos: “la causa de muerte siguen siendo los 22 golpes en la cabeza”.
El abogado Roberto Castillo, representante del papá del menor, Luis López, y de Lorena Andrade, aseguró que el nuevo informe médico no modifica la acusación por homicidio agravado contra los imputados.

“Hay una enfermedad preexistente que es respiratoria. También están los impactos en la cabeza que provocaron un edema cerebral y un paro cardiorrespiratorio. A la hora de hacer la lectura del histopatológico debe ser de manera complementaria con la autopsia preliminar”, explicó.
Según Castillo, el problema es que algunos sectores estarían intentando instalar otra versión del caso. “Intentan instalar un relato, de manera falsa, que implica que el menor murió de una neumonía”, sostuvo.
El letrado insistió en que el informe no puede analizarse por separado: “Dice que la causal de muerte son los 22 impactos. Y el histopatológico sostiene que hay una enfermedad preexistente. No se tiene que leer de manera aislada”.
Además, remarcó que la enfermedad respiratoria “no constituyó la causa de muerte, sino una condición de especial vulnerabilidad”.
En esa línea, la querella también apuntó a la historia clínica del Hospital Regional, donde —según indicaron— Ángel ingresó con parámetros respiratorios controlados, pero con un cuadro neurológico gravísimo. Castillo habló de “edema cerebral difuso”, “hipertensión endocraneana” y una “herniación del tronco cerebral”.
“¿Cómo explicas los 22 impactos en la cabeza producto de los golpes?”, lanzó el abogado.
El viernes, incluso antes de que trascendiera el informe, Castillo había publicado un mensaje explosivo en redes: “Mañana van a ser testigos de la construcción de un relato ficticio destinado a manipular la opinión pública en la causa de Ángel”.
Mientras tanto, la querella mantiene firme la acusación de homicidio agravado y sostiene que la enfermedad respiratoria sólo agravó la vulnerabilidad del nene frente a la brutal golpiza que denuncian.

