La Justicia volvió a poner el freno en seco en una causa que parece salida de una escena de narcos versión patagónica. Brian Chicahuala y Blas Montiel continuarán en prisión preventiva por la brutal tentativa de homicidio ocurrida en marzo en el barrio Zona de Quintas II de Comodoro Rivadavia. La víctima recibió un disparo en la mandíbula y sobrevivió de milagro. Sí, de esos casos donde la realidad le gana fácil a cualquier thriller de streaming.
La fiscalía pidió que sigan detenidos
La audiencia de revisión se realizó este viernes y estuvo encabezada por el juez penal Martín Cosmaro.
Desde fiscalía, el funcionario Alan Larrue sostuvo que las razones por las cuales ambos imputados fueron detenidos siguen intactas. Según explicó, durante la investigación se realizaron nuevas medidas que fortalecen todavía más la hipótesis acusatoria.
Por eso solicitó extender la prisión preventiva de Brian Chicahuala y Blas Montiel hasta el próximo 8 de julio.
Y la defensa, lejos de entrar en batalla judicial modo “abogado de serie yankee”, no presentó objeciones.
La defensora Vanesa Vera reconoció que no había nuevos elementos para discutir la medida y dejó abierta la posibilidad de pedir otra revisión más adelante si aparecen nuevos datos.
Disparos en Zona de Quintas II y una escena salvaje
El hecho investigado ocurrió el pasado 5 de marzo alrededor de las 16 horas en el barrio Zona de Quintas II.
La víctima viajaba en un Chevrolet Astra que estaba siendo remolcado por una Ford F-100 cuando la soga de tiro se rompió en plena calle.
Hasta ahí, una escena bastante cotidiana en Comodoro: vehículos peleando contra el desgaste de calles detonadas y mecánicas que viven más ocupadas que parrilla un domingo.
Pero todo cambió en segundos.
Cuando la víctima descendió del auto y comenzó a caminar hacia su vivienda, aparecieron Brian Chicahuala y Blas Montiel armados.
Según la investigación judicial, ambos comenzaron a dispararle con claras intenciones de matarlo.
El disparo que casi termina en tragedia
Uno de los tiros impactó directamente en la mandíbula de la víctima, atravesándola de derecha a izquierda.
La lesión fue gravísima.
El ataque provocó fractura de maxilar, desplazamiento de piezas dentales y edema en la lengua, situación que obligó a realizar una traqueotomía de urgencia.
Los investigadores remarcaron que la vida de la víctima estuvo en serio riesgo.
Después de los disparos, los atacantes escaparon del lugar.
Mientras tanto, el conductor de la Ford F-100 se retiró rápidamente y la víctima, gravemente herida, logró llegar por sus propios medios hasta la Seccional Séptima, desde donde finalmente fue trasladada al Hospital Regional.
Sí, herido de bala y todavía buscando ayuda. Más resistencia que parabrisas de remis en viento patagónico.
La causa sigue bajo la figura de tentativa de homicidio
La calificación legal provisoria se mantiene como “homicidio agravado por el empleo de arma de fuego en grado de tentativa”, con ambos imputados señalados como coautores.
Fiscalía sostiene además que persisten riesgos procesales tanto de fuga como de entorpecimiento de la investigación.
Por eso el juez Martín Cosmaro resolvió mantener la prisión preventiva de Chicahuala y Montiel por dos meses más.
