La institución rompió el silencio luego de que las familias y una médica neonatóloga llevaran el caso a la justicia. Hay tres denuncias radicadas y una fuerte conmoción en la comunidad santacruceña.
El Hospital de Alta Complejidad SAMIC se encuentra en el centro de una tormenta judicial y social. Este viernes, tras días de creciente tensión y denuncias públicas, la dirección del centro de salud confirmó el inicio de una investigación administrativa interna para esclarecer el fallecimiento de dos recién nacidos, ocurridos con pocos días de diferencia durante el mes de abril.
A través de un descargo en sus redes institucionales, el hospital informó que el proceso busca «esclarecer los hechos que han tomado estado público», subrayando su compromiso con la seguridad del paciente y la calidad de atención.
Desde la institución aseguraron estar colaborando plenamente con la Justicia, entregando toda la documentación requerida. En un intento por llevar tranquilidad a los vecinos de la villa turística, el comunicado reafirmó el rol «esencial» del hospital para la región y garantizó el funcionamiento normal de sus servicios. Asimismo, expresaron su solidaridad con las familias atravesadas por el dolor.
Tres denuncias y un expediente judicial
La situación escaló rápidamente al plano legal. Actualmente, el juez penal Alberto Albarracín tiene bajo su órbita dos expedientes que acumulan tres denuncias formales:
Las familias: Las madres de los bebés fallecidos acudieron a la Defensoría Oficial, desde donde se impulsó la acción ante la Fiscalía de Instrucción. Los hechos ocurrieron mientras los bebés se encontraban internados en la Unidad de Neonatología.
La voz profesional: Se sumó una tercera denuncia clave, radicada por la Dra. María Victoria Bianchi, médica neonatóloga itinerante que prestaba servicios en el hospital y actualmente reside en Córdoba.
«Por respeto a los bebés»: El testimonio que lo cambió todo
La Dra. Bianchi decidió romper el hermetismo a través de un video difundido en redes sociales, que se volvió viral en pocas horas. En su relato, la profesional explicó que su decisión de acudir a la Justicia nace de una necesidad ética y humana.
“Hice la denuncia porque me parece muy pertinente que la Justicia intervenga, por respeto a mí misma, a lo que viví en esos momentos, y sobre todo, por respeto a los bebés muertos y a sus familias”, expresó la médica con visible angustia.
Mientras la investigación judicial y administrativa avanza a paso lento, el clima en El Calafate es de incertidumbre. La Unidad de Neonatología, un sector crítico para cualquier sistema de salud, está hoy bajo la lupa. La comunidad espera que las pericias determinen si se trató de una fatalidad médica o si existieron fallas en los protocolos de atención que pudieron haberse evitado.
Con información de La Opinión Austral

