El siniestro se desató durante la madrugada de este jueves. Pese a la magnitud de las llamas, que se concentraron en un dormitorio, no se registraron heridos de gravedad, aunque una familia debió ser trasladada al hospital por prevención.
Un fuerte operativo de seguridad y emergencia se desplegó a primera hora de hoy en la zona sur de la ciudad. Alrededor de las 06:15 de la mañana, el personal de la Comisaría Sexta fue alertado por un incendio que avanzaba sobre una vivienda ubicada en la intersección de la Avenida Polonia al 2300.
Al llegar al lugar, los efectivos policiales confirmaron la gravedad de la situación: un foco ígneo se encontraba activo y fuera de control en el sector posterior del inmueble. Afortunadamente, al momento del arribo de la primera patrulla, no se encontraron ocupantes dentro de la estructura, lo que facilitó el inicio de las maniobras de seguridad.
Acción inmediata de Bomberos
La respuesta de los Bomberos Voluntarios fue clave para evitar que el desastre fuera total. Con las unidades 58 y 51, el equipo operativo trabajó intensamente en la sofocación y el control de las llamas. Según los peritajes iniciales, el fuego se habría originado en uno de los dormitorios de la casa, provocando daños materiales de consideración en ese sector.
Control médico preventivo
Si bien el parte oficial confirmó que no hubo personas lesionadas directamente por el fuego dentro de la propiedad, el humo representó un riesgo latente. Por este motivo, el personal de salud que trabajó en el sitio decidió trasladar a la propietaria de la vivienda y a sus dos hijos, de 15 y 23 años, hacia el Hospital Regional. El traslado se realizó bajo un protocolo preventivo para evaluar sus vías respiratorias y descartar cualquier complicación por la inhalación de monóxido de carbono.

Peritajes en curso
En el lugar también trabajó el equipo de la Policía Científica, encargada de realizar las secuencias fotográficas y recolectar pruebas que permitan determinar con exactitud qué fue lo que detonó el incendio en la habitación.
La situación quedó bajo control tras el arduo trabajo de los servicios de emergencia, dejando como saldo una jornada marcada por el susto, pero sin víctimas que lamentar.

