A un mes de la muerte de Ángel López, el niño de 4 años que falleció tras sufrir graves golpes, vecinos de Comodoro Rivadavia se movilizaron este martes por la noche para exigir justicia y denunciar fallas del sistema.
La marcha comenzó en silencio sobre calle San Martín, desde la plaza de la Escuela 83. Con imágenes del pequeño en alto, familiares y vecinos acompañaron a su padre, Luis, y a Lorena, hasta que un grito empezó a repetirse con fuerza en pleno centro: “justicia, justicia, justicia”.
“Acá no se hace justicia por los niños, la criatura no fue escuchada”, expresó una vecina que decidió sumarse a la movilización. Otra mujer, junto a su marido, agregó: “Me da bronca, de todo un poco”.
El caso, que conmocionó a la ciudad y al país, tiene detenidos con prisión preventiva a su madre, Mariela Altamirano, y a su pareja, Michel González, acusados por el crimen.
Durante la jornada también hubo novedades judiciales: el abogado Roberto Castillo se presentó como querellante y denunció a la psicóloga del Servicio de Protección de Derechos. “Nosotros denunciamos a Leiva por incumplimiento de los deberes de funcionario público, y por abandono seguido de muerte, y por falsedad ideológica”, afirmó.
En medio del dolor, los vecinos apuntaron contra la Justicia. “Es una vergüenza tener a personas que deberían defender a los niños y no están haciendo nada”, cuestionaron.
La movilización reflejó una mezcla de bronca, tristeza e impotencia por un caso que sigue generando reclamos y pedidos de respuestas.

