La escena fue contundente. Familiares, allegados y vecinos concentrados frente a la Ciudad Judicial. Carteles, bronca acumulada y una pregunta que flotaba en el aire: ¿cómo llegó Ángel a este final?
El caso Ángel en Comodoro dejó de ser solo una investigación judicial para convertirse en un reclamo social. De esos que incomodan. De esos que nadie puede mirar para otro lado.
Porque cuando muere un nene de 4 años, no hay relato que suavice el golpe.
“No lo cuidaron”: el reclamo más duro
Si hubo una frase que resumió todo, fue esa. “No lo cuidaron”.
La dijo Lorena Andrade, quien crió a Ángel, y resonó como un cachetazo. No fue una opinión suelta, fue una acusación directa a las instituciones que, en teoría, tenían que intervenir.
Apuntó especialmente a los informes realizados y al paso del nene por distintos jardines. Y lanzó una pregunta que deja en offside a más de uno:
“Si estaban diciendo que el nene tenía golpes, ¿cómo una directora no se va a dar cuenta? ¿Por qué no informó?”.
Caso Ángel en Comodoro: el derecho que no fue escuchado
Otro punto fuerte del reclamo fue el derecho del propio Ángel.
Según Lorena, el nene había expresado con quién quería estar. Pero ese deseo no fue respetado.
“Su derecho era decir con quién quería estar… y no fue respetado”, afirmó.
En un país donde existen marcos legales que protegen a la infancia, que un chico no sea escuchado suena a error grave. Muy grave.
Más perdido que expediente en escritorio, pero con consecuencias reales.
“Si lo cuidaban, no estaría en un cajón”
La frase duele. Y mucho.
Pero fue dicha sin filtro durante la movilización. Porque la familia no habla desde la teoría. Habla desde la pérdida.
También cuestionaron las condiciones en las que vivía el nene y el accionar del entorno. Todo bajo la misma idea: hubo fallas.
Y no una sola.
El padre también habló y rechazó acusaciones
En medio del reclamo, el padre de Ángel tomó la palabra. Y fue directo a despegarse de las versiones que lo señalan.
“Siempre le hice estudios médicos a mi hijo. Si yo le daba alcohol, iba a saltar todo”, afirmó.
Además, insistió en que el nene no tenía problemas de salud. “Mi hijo era un chico sano”, sostuvo.
Con eso, puso en duda las hipótesis que hablan de una muerte natural.
El caso Ángel en Comodoro sigue sin una verdad clara, y cada declaración suma más tensión.
Fuente: ABCDiario
