El hecho tuvo lugar el martes por la tarde en una escuela de la localidad de Puerto Madryn. Fue una madre la que alertó a las autoridades del establecimiento sobre un rumor que había escuchado su hija sobre un alumno que se encontraba armado en establecimiento.
Ante ese escenario, directivos y docentes pusieron en marcha el protocolo: revisaron aulas, baños y mochilas —con autorización—, pero no encontraron nada fuera de lo normal. La historia, sin embargo, no terminó ahí.
Horas más tarde, un docente aportó un dato clave: el joven señalado estaba afuera del colegio, en una plaza cercana. Con esa info, la Policía fue al lugar y logró identificarlo por la ropa.
El resultado: el menor fue demorado y le secuestraron un arma tipo pistola que, después, se confirmó que era de aire comprimido. En ese momento estaba acompañado por un joven de 18 años, que fue identificado y liberado.
Ahora, la División Policial de Investigaciones intenta reconstruir qué pasó realmente y si el arma tiene relación directa con los comentarios que circularon dentro de la escuela.
El adolescente fue trasladado a una comisaría y luego entregado a sus padres. El arma quedó secuestrada y no se descarta la intervención de áreas de familia para abordar el caso.
Fuente: Canal 12

