La carne vacuna, un clásico de la mesa argentina, está cada vez más lejos del plato. Según datos de CICCRA, el consumo cayó al nivel más bajo en 20 años y hoy cada argentino consume en promedio 47,3 kilos por año.
El dato marca una caída del 2,5% en el último año y deja muy atrás los tiempos en los que el consumo superaba los 68 kilos por persona. Pero el golpe más fuerte se siente en el bolsillo.
En febrero, los precios volvieron a pegar un salto del 7% mensual. Cortes como el cuadril, la nalga y la paleta lideraron las subas, mientras que el asado ya ronda valores cada vez más difíciles de sostener.
En comparación con el año pasado, la carne aumentó más del 60%, muy por encima de la inflación. Además, el consumo total cayó casi un 14% en el inicio de 2026.
Menos producción, menos oferta y precios en alza: el combo explica por qué la carne sigue perdiendo terreno en la mesa de los argentinos.
Fuente: NA

