Un caso de mala praxis que generó fuerte conmoción terminó con condena firme en San Juan. La odontóloga María Romina Pellice recibió un año de prisión en suspenso y un año de inhabilitación profesional por haberle extraído 12 muelas a un nene de 5 años sin el consentimiento de sus padres.
El hecho ocurrió en 2017 y, tras un largo proceso judicial, el máximo tribunal provincial dejó firme la sentencia que ya había sido dictada en marzo de 2025. Previamente, la defensa había intentado revertirla mediante un recurso de casación, pero fue rechazado.
Todo comenzó cuando el menor fue llevado al Hospital Rawson por un cuadro de dolor dental y fiebre alta. Allí se le drenó un absceso y se le indicaron antibióticos. Sin mejoras, fue derivado al Sanatorio Argentino, donde recibió tratamiento intravenoso.
Luego, la familia acudió a la consulta con Pellice. Fue en ese contexto que la profesional realizó una intervención que la Justicia calificó como “imprudencia profesional”: en una cirugía que duró cerca de una hora, le extrajo 12 piezas dentales al niño sin autorización de sus progenitores.
El impacto fue severo. Según se determinó en la causa, el menor quedó con solo dos muelas superiores definitivas y algunos dientes delanteros, lo que afectó su desarrollo físico y también su estado psicológico.
Un dato que refleja la magnitud de lo ocurrido: tras la intervención, la madre recibió un frasco con los 12 dientes extraídos.
La odontóloga fue hallada culpable del delito de lesiones culposas, en un fallo que ahora quedó firme y marca un precedente en casos de mala praxis en la provincia.

