El intendente Othar Macharashvili habló después del escándalo por la caída de la firma del contrato del transporte público y aseguró que la empresa MR no pudo acreditar documentación exigida por la licitación. En medio de acusaciones cruzadas, tensión política y rumores por todos lados, el jefe comunal reconoció estar “enojado” y con “un sabor amargo”. Sí, el transporte en Comodoro ya parece más una serie de Netflix que una licitación municipal.
Una firma que nunca llegó y un clima cada vez más pesado
La novela del transporte público sumó este martes otro capítulo cargado de tensión. Luego de la frustrada firma del contrato con la empresa MR, el intendente de Comodoro salió públicamente a explicar qué pasó y por qué el proceso terminó frenado justo en el último paso.
“Ustedes saben que ayer no se pudo firmar el contrato por determinadas cuestiones inherentes al no cumplimiento de la licitación”, sostuvo Othar Macharashvili durante una conferencia de prensa.
Según explicó, el problema apareció cuando la empresa adjudicataria debía acreditar documentación exigida por el pliego licitatorio. Y ahí, según la postura municipal, todo se cayó como calefón viejo en invierno.
“Estoy enojado”: la frase que marcó la conferencia
El momento más fuerte llegó cuando el intendente dejó de lado el tono técnico y mostró su bronca por el desenlace.
“En lo personal me dejó un sabor amargo y estoy enojado todavía”, lanzó.
La frase no pasó desapercibida porque llegó en medio de una jornada donde circularon rumores políticos, versiones de internas y acusaciones cruzadas entre el Municipio y representantes de MR.
Macharashvili insistió en que la decisión no fue política sino legal. Según afirmó, la empresa no pudo demostrar en la etapa final documentación que, supuestamente, ya venía acreditando durante el proceso.
“Por la responsabilidad que me toca como intendente y para salvaguardar los derechos del Municipio no pudimos completar la firma”, aseguró.
Y claro, en Comodoro hablar de transporte público ya genera más tensión que esperar colectivo con viento y lluvia al mismo tiempo.
Diez meses de trabajo y una licitación que terminó explotando
Durante la conferencia, Othar también defendió todo el proceso licitatorio y recordó que el proyecto demandó alrededor de diez meses de trabajo.
Según explicó, el pliego fue debatido durante cuatro meses en el Concejo Deliberante y contó con participación de distintos sectores técnicos y políticos.

“Se trabajó consensuadamente, con mucha participación. Participó la universidad, el Conicet y se aprobó de forma unánime”, destacó.
Además, repasó que en la etapa licitatoria participaron empresas locales y externas hasta llegar finalmente a la adjudicación de MR.
Aunque reconoció que hubo “cierta turbulencia” durante el proceso, sostuvo que la situación explotó recién al momento de firmar el contrato.
Acusaciones cruzadas y amenaza de acciones judiciales
Las declaraciones del intendente llegaron apenas horas después de la conferencia brindada por representantes de MR, quienes habían denunciado supuestas irregularidades y calificaron la situación como una maniobra “burda”.
Además, desde la empresa anticiparon posibles acciones judiciales y penales contra funcionarios municipales.
El escenario terminó convirtiéndose en un verdadero caos político donde cada parte sostiene una versión completamente distinta. Mientras el Municipio asegura que faltó documentación obligatoria, la empresa denuncia irregularidades en el proceso.
En resumen: un conflicto más en una ciudad donde el transporte ya venía funcionando con más reclamos que soluciones.
El futuro del transporte sigue en el aire
Con la firma caída y la licitación frenada, ahora el Municipio deberá definir cómo sigue el sistema de transporte urbano en Comodoro.
“Ahora viene otro proceso. Hay que dar vuelta la página y pensar en los pasos subsiguientes”, concluyó Othar.
La frase dejó abierta la puerta a un escenario todavía incierto para usuarios, trabajadores y empresas involucradas.
Fuente: Diario Crónica

