En Comodoro Rivadavia, las elecciones del SOEM cerraron este 29 de abril con un dato que mezcla apatía y trámite: votó cerca del 45% del padrón y Omar Unquén fue reelecto sin competencia. Sí, leíste bien: una sola lista en cancha, en un proceso cruzado por tensiones previas que dejaron afuera a otras opciones.
Las elecciones SOEM de este año tuvieron ese aire de partido ya definido antes de jugarse. La lista Celeste y Blanca, encabezada por Omar Unquén, fue la única oficializada, así que el resultado estaba más cantado que hit de verano. Aun así, hubo urnas, votos y una participación que rondó el 45% del padrón.
Para algunos, ese número puede parecer aceptable en tiempos donde cuesta que la gente se mueva hasta para elegir qué ver en Netflix. Para otros, es una señal de desinterés o de un escenario poco competitivo. Lo cierto es que casi la mitad de los afiliados decidió acercarse y participar, aunque el menú electoral tuviera un solo plato.
Un proceso electoral sin rivales
El dato clave de estas elecciones SOEM es que no hubo competencia real. Las tensiones previas al proceso dejaron fuera a otras listas, lo que derivó en una elección sin oposición. Traducido al idioma callejero: Unquén corrió solo y llegó primero.
Desde el sindicato no se reportaron sobresaltos durante la jornada. Según el propio dirigente, no hubo novedades judiciales mientras se desarrollaban los comicios. Eso sí, quedó flotando la expectativa por cualquier notificación que pueda llegar desde la jueza interviniente.
Un detalle no menor en un contexto donde lo judicial y lo sindical vienen cruzándose más de lo que muchos quisieran.
Participación: ¿vaso medio lleno o medio vacío?
El 45% de participación en estas elecciones SOEM puede leerse de dos formas.
Por un lado, casi la mitad del padrón fue a votar, lo que no es poco en elecciones sindicales. Por otro, más de la mitad se quedó en casa, quizá porque sentían que el resultado ya estaba definido.
En Comodoro, donde el clima y el humor social a veces pesan más que cualquier campaña, no es raro que el entusiasmo tenga altibajos. Y si a eso le sumás una elección sin competencia, el combo se vuelve bastante predecible.
Lo que viene: obras y paritarias en agenda
Más allá del resultado, Unquén ya puso sobre la mesa los próximos objetivos de su gestión. Entre ellos, avanzar con obras pendientes, como la finalización de un salón de usos múltiples.
No es un detalle menor: este tipo de espacios suelen ser clave para la vida interna del sindicato y para actividades de los afiliados. Prometer obras en Comodoro siempre tiene un plus de desafío, porque entre el viento, los costos y los tiempos, todo tarda un poco más de lo previsto.
Pero si hay un tema que realmente prende fuego cualquier conversación sindical, es otro: el salario.
Salarios: el tema que nunca se enfría
El dirigente confirmó que el sindicato buscará retomar las discusiones salariales en el corto plazo. Y acá sí que no hay margen para la tibieza.
En un contexto donde el bolsillo viene golpeado, las paritarias son el verdadero termómetro de la gestión. Más que las elecciones, más que las internas, más que cualquier discurso.
En Comodoro, Trelew, Puerto Madryn o Esquel, la historia se repite: el sueldo alcanza cada vez menos y las negociaciones salariales se vuelven el centro de la escena.
Así que si alguien pensaba que después de las elecciones SOEM venía la calma… bueno, probablemente pase lo contrario.
Un sindicato que sigue igual, pero con desafíos nuevos
La reelección de Unquén marca una continuidad clara en la conducción del sindicato. Sin cambios de nombres ni de rumbo inmediato, pero con un escenario que no es el mismo de años atrás.
Menos participación, tensiones internas y la presión económica son factores que van a pesar en esta nueva etapa.
Porque una cosa es ganar una elección sin rivales, y otra muy distinta es gestionar en un contexto donde cada decisión impacta directo en el día a día de los trabajadores.
Fuente: ABCDiario
