Allanamiento en Rementería, versión oficial: no hubo pifia, hubo persecución “en caliente”. El jefe policial Lucas Cocha salió a bancar el operativo tras el descargo de una vecina que habló de procedimiento equivocado. ¿Cuándo y dónde? Madrugada del miércoles en barrio Moure, con tiros, fuga y un final en una casa de la calle Rementería al 3000. Sí, suena a peli… pero es Comodoro.
El allanamiento en Rementería quedó en el centro de la escena después de que la dueña de la vivienda denunciara públicamente un supuesto error policial. Pero desde la Unidad Regional no dudaron ni un segundo en bajarle el pulgar a esa versión.
Lucas Cocha fue directo, sin vueltas: “No hubo ningún tipo de error ni equivocación”. Traducido al idioma callejero: la Policía dice que no le erró ni al arco iris.
Según el jefe policial, el procedimiento no fue improvisado ni producto de una confusión, sino la consecuencia directa de una persecución iniciada minutos antes tras un ataque a tiros en el barrio Moure. Nada de “golpeamos la puerta equivocada”: acá hablan de seguimiento en tiempo real.
Tiros, fuga y corrida: cómo empezó todo
El origen del allanamiento en Rementería arranca con una escena bastante heavy. Según el relato oficial, durante la madrugada del miércoles, personas aún no identificadas, a bordo de un Volkswagen Golf azul, dispararon contra una camioneta estacionada en la calle 10 de Noviembre.
Sí, tiros en plena madrugada. Comodoro no descansa ni cuando debería.
Personal de la Comisaría Sexta detectó el vehículo sospechoso en la zona. Cuando intentaron identificarlo, los ocupantes hicieron lo que muchos harían en una peli de acción: pisaron el acelerador y se dieron a la fuga.
La persecución terminó en una zona de barranco. Ahí, los sospechosos abandonaron el auto y siguieron a pie. Pero la cosa no quedó ahí: uno de ellos incluso disparó contra el policía que los perseguía.
Escena caótica, tensión al máximo, y un detalle no menor: el efectivo nunca los perdió de vista.
Allanamiento en Rementería: la casa en la mira
Acá entra el punto más polémico del allanamiento en Rementería. Según Cocha, la persecución termina cuando los dos sospechosos ingresan directamente a la vivienda de la calle Rementería al 3000.
Ese es el argumento central de la Policía para sostener que no hubo error.
“El efectivo se tuvo que detener y no ingresó por seguridad propia”, explicó el jefe policial. En vez de mandarse tipo héroe de Netflix, se optó por rodear la manzana y esperar la orden judicial. Procedimiento más prolijo, menos show.
Mientras tanto, uno de los sospechosos intentó escapar por los patios vecinos. Spoiler: no le salió bien. Fue detenido en el acto y trasladado a la Comisaría Quinta.
O sea, para la Policía, no solo dieron con el lugar correcto, sino que además lograron interceptar a uno de los involucrados en plena fuga.
Qué encontraron y qué pasó después
Durante el allanamiento en Rementería, ordenado por un juez penal a pedido del Ministerio Público Fiscal, se llevaron adelante varias medidas.
Entre ellas:
- Exámenes para detectar restos de pólvora en las manos
- Secuestro de teléfonos celulares
- Identificación de los involucrados
Ahora bien, si esperabas detenciones largas o una mega causa, bajá un cambio: la Justicia no dispuso detenciones permanentes.
El sospechoso aprehendido recuperó la libertad tras ser identificado. Sí, de esos casos que dejan a más de uno diciendo “¿y entonces?”.
Fuente: Diario Crónica
