Manejar con alcohol al volante ya no va más, pero parece que algunos todavía no captan la onda. Anoche, cerca de las 22:45, un tipo de 34 años terminó con su Toyota Hilux arriba del guardarraíl en la zona de la rotonda “El Balancín” (Ruta 1).
El test no miente
Cuando llegó la policía de la Mosconi, el panorama era clarísimo. Le clavaron el soplido y el resultado fue un golpazo de realidad: 1.68 g/l de alcohol en sangre. Un número altísimo y súper peligroso, especialmente porque en nuestra ciudad rige la Tolerancia Cero. Acá no hay «una copita y paso»; es cero o nada, y este conductor rompió todas las reglas.
Un fail logístico
Lo más insólito de la noche fue que, aunque tenían que secuestrar la camioneta sí o sí, no había ni una grúa disponible. Ni Tránsito, ni la Policía, ni el seguro del infractor tenían cómo mover el vehículo de donde había quedado colgado.
La espera: Tránsito avisó que recién hoy a las 8 de la mañana activaban sus grúas.
A pulmón: La policía tuvo que moverse por su cuenta para conseguir un remolque particular y sacar la Hilux de la ruta antes de que causara otro accidente.
Manejar así no solo te sale caro por la multa, sino que ponés en riesgo a todo el mundo. Si tomás, no manejes; es corta.

