Azul, una de las vecinas afectadas por el incendio del 15 de enero en Epuyén, contó la difícil situación que atraviesan decenas de familias que no pudieron reconstruir sus viviendas ni retomar su actividad económica.
Este lunes se presentaron notas dirigidas al intendente, al gobernador, a la Legislatura y al Concejo Deliberante, advirtiendo que en diciembre termina la última ayuda vigente.
“La emergencia se termina y la mayoría no está en su casa. Nadie contempló la mano de obra”, explicó.
Según detalló, el apoyo estatal inicial “solo alcanzaba para materiales mínimos”, pero no para levantar una vivienda lista para habitar. Además, más de 80 casas deben reconstruirse, algo imposible sin asistencia técnica.
También señaló pérdidas productivas:
“Los que no perdieron la casa perdieron su trabajo: animales, talleres, producción. Yo perdí todo lo que hacía para vivir.”
Azul apuntó contra la administración provincial:
“Entraron 7.000 millones a Chubut y a nosotros nos llegaron chirolas. No se ve ningún plan de prevención.”
La vecina anticipó que volverán a movilizarse:
“Estamos haciendo el trabajo que deberían hacer los funcionarios.”

