Lo que debía ser un festejo terminó en la guardia. El Hospital Regional confirmó este jueves el ingreso de un niño de 9 años con una lesión grave en uno de sus ojos, convirtiéndose en el primer caso de heridos por el uso de pirotecnia en el inicio de este 2026.
El accidente se produjo alrededor de las 01:30 de la madrugada, apenas una hora y media después del brindis. Según informaron fuentes médicas, el nene fue alcanzado por una cañita voladora, un artefacto que suele ser impredecible por la influencia del viento o fallas en su trayectoria.
Atención de urgencia
El menor ingresó rápidamente al sector de guardia, donde el equipo médico de turno le realizó las primeras curaciones y logró estabilizarlo. Si bien los profesionales confirmaron que se encuentra fuera de peligro y ya recibió el alta médica para volver a su casa, el caso no está cerrado.
Debido a la sensibilidad de la zona afectada, el paciente fue derivado a especialistas en oftalmología. En los próximos días será evaluado con estudios específicos para determinar si el golpe del proyectil dejó secuelas o daños irreversibles en su capacidad visual.
Un riesgo constante
Desde el centro de salud local advirtieron que, si bien las quemaduras en las manos son las consultas más habituales en estas fechas, los traumatismos oculares son los más peligrosos. Este tipo de artefactos voladores funcionan como proyectiles que, al impactar en el rostro, pueden causar desde lesiones leves hasta la pérdida total de la visión.
Las autoridades sanitarias aprovecharon el caso para insistir en la peligrosidad de estos elementos, recordando que muchas veces las víctimas son niños que ni siquiera estaban manipulando la pirotecnia, sino que se encontraban cerca como espectadores.

